Liderar hacia la Nueva Normalidad

Cuando utilizamos el dicho coloquial “nunca llueve a gusto de todos”, pareciera que se ajusta a la manera en que el Covid-19 está impactando en los diferentes sectores de la economía. Porque, a pesar de las medidas drásticas que se han tomado en muchos países a fin de controlar la expansión de la pandemia, el impacto en la economía ha sido muy severo y ha atacado de forma irregular.

Hay sectores que han quedado muy tocados, lo que significa que si en un período que no exceda de 30 días no se activa la economía, tienen alta probabilidad de desaparecer del mercado. O sea, estamos hablando de su supervivencia.

En cambio, hay otros que dependiendo de cómo gestionen esta crisis, podrán volver a la normalidad en breve; pero de momento están manteniéndose (un mínimo de actividad operativa) porque son eslabones esenciales para que la economía, aún a ritmo bajo en ciertos sectores y en la mayoría parada, exigen una actividad bastante reducida de estas empresas.

También están aquellas organizaciones que durante este período han facturado lo que no estaba escrito; caso de Amazon, que tuvo que reforzar su personal en todos los países en los que opera.

Los incrementos en la demanda vía pedidos online se han disparado; por tanto, se han tenido que reorganizar y asignar nuevos recursos en casos como Carrefour, Mercdona, etc., o el ya citado de Amazon.

Cómo ha reaccionado el sector de consultoría

Desde el Foro ECOFIN, y en general desde el sector de la consultoría, hemos venido contribuyendo con lo que creemos es nuestro importante valor añadido para los directivos, profesionales, empresarios, autónomos, etc. con nuestra aportación semanal mediante nuestro Newsletter en cuestiones de management y liderazgo.

También hemos promovido una serie de webinars en los que estamos teniendo una excelente participación porque son muchísimas las personas y empresas a las que representan, que quieren escuchar o leer (en el caso de nuestro Newsletter) cuestiones que son de tremenda actualidad y necesidad para afrontar ya la salida de esta crisis, porque hay que empezar a mover la economía.

Es evidente que todos estos directivos, empresarios y profesionales están teniendo, y van a tener aún más, un rol esencial para administrar la salida de la crisis y gestionar el tránsito de los próximos meses para, al menos, lograr neutralizar las pérdidas (caídas estrepitosas en las ventas), negociación de acuerdos (caso alquileres de locales), etc.

Las decisiones que tomen en estos días, afectarán el futuro inmediato, no ya el medio plazo.

Desde este Foro creemos que hay seguir una metodología la cual explicamos a continuación:

1º) Identificar bien los problemas, a fin de poder hacer un diagnóstico correcto de la situación y aportar las soluciones que mejor se adapten. Para nada dar por sentado que es algo que ya se ha producido en el pasado, porque, aunque sea igual o similar, nada se comporta igual a que lo hacía, ni durante el confinamiento y menos aún al entrar en la nueva normalidad.

2º) Fomentar reuniones virtuales (webinars, vídeoconferencias, etc.) en las que se orienten como un aprendizaje para todos los intervinientes, ya que el intercambio de información en momentos críticos es fundamental para la identificación de cuál es el verdadero problema.

3º) La metodología que aplicamos no es resolver ningún problema en concreto, sino dar las herramientas metodológicas para que, a todos los colectivos profesionales y empresariales, les facilitemos la aproximación a encaminar medidas que solucionen -aunque sea en parte- las dificultades con las cuales se están encontrando durante esta crisis del Covid-19.

Las preguntas que debemos formularnos

– ¿Cuál ha sido hasta ahora el impacto de COVID-19 en su empresa?

– ¿Cuál ha sido su respuesta y qué es lo que intenta hacer para responder a los desafíos?

– ¿Hay algún aprendizaje que haya podido identificar, especialmente las cosas que están resultando de manera diferente a sus expectativas y planes?

– ¿Cuáles son los desafíos de liderazgo personal que usted cree tiene por delante y cómo los está abordando o piensa abordar?

– ¿Qué está haciendo para facilitar el tránsito hacia una recuperación rápida, incluidos los aspectos positivos que finalmente podrían surgir de la crisis?

Este intercambio de experiencias puede ayudar a mantener lo que ha funcionado y prepararse para lo que les espera.

El gran desafío humanitario

La pandemia de COVID-19 sin duda ha planteado a la sociedad en general, y a las empresas en particular, enormes desafíos humanitarios y de salud. Las empresas pueden estar paradas, pero excepto las que definitivamente cierren, el resto tiene que estar muy atentos a cómo evoluciona la crisis y los múltiples frentes en que tienen que actuar para proteger a sus empleados, clientes, cadenas de suministro y el desarrollo económico- financiero.

No cabe duda que ha sido el sector minorista (la gran máquina de bienes de consumo) la que ha sufrido un fuerte impacto, no sólo en las caídas de ventas, sino en que sus empleados han estado en primera línea y directamente en riesgo.

Además, las empresas luchan con una volatilidad de la demanda, ya sea porque se ha disparado por motivos de mercado y necesidades de la población, o porque, dado el sector en el que actúa la empresa, se ha evaporado rápidamente.

La prospectiva ha cambiado

Una de las primeras cosas que debemos tener en cuenta es que el futuro como lo veíamos hasta hace tres meses, no lo vamos a ver igual. Cambiar esta percepción es esencial para analizar, comprender y actuar sobre la salida de la crisis y direccionar las acciones post-pandemia.

En términos más coloquiales, ya que hablamos de volver a la normalidad, lo que venimos a decir es si las organizaciones y sus dirigentes están preparados para asumir la nueva normalidad.

La normalidad es definible

En los últimos tres años, la adaptación que el sector empresarial ha hecho para adecuarse a las exigencias de la digitalización han sido importantísimas. Tuvieron que hacerlo rápidamente y en profundidad, porque todo el modelo de negocio había cambiado.

Pero la pandemia ha puesto un nuevo ingrediente sobre la mesa, además de la velocidad de respuesta: la incertidumbre.

Las decisiones se toman más rápido. Los ciclos de innovación y ajustes a nuevos escenarios han pasado de meses a días. Los niveles de incertidumbre se van aclarando día a día, porque hasta los mismos gobiernos de los países han perdido la capacidad de hacer pronósticos sobre el día después y la capacidad de respuesta de sus respectivas sociedades. Especialmente, la clase empresarial.

La virtualidad del teletrabajo es la nueva realidad laboral; por tanto, también forma parte de esta normalidad. Porque, si bien hasta ahora era un mecanismo (cierta concesión) que las empresas podían hacer con determinados empleados, pasó a ser también algo cotidiano e incorporarse a esa definición de lo que es normal en el Covide-19 y lo que va a entrar dentro de la normalidad post Covid-19.

Las organizaciones han priorizado la salud de sus empleados (tanto mental como física) como jamás se había hecho. Digamos, que ha habido una flexibilización del liderazgo en aspectos que no eran tan sensibles, hasta que las circunstancias los hicieron altamente críticos para tener en cuenta en cualquier liderazgo que se considere efectivo.

Algunos críticos creen que todos los cambios que se han tenido que realizar en las empresas se han debido a necesidades del momento, pero no a una acción reflexiva. Lo que induce a pensar, a muchos de estos críticos, que una vez transcurra la pandemia y se considere derrotada, por más que estemos transitando por una nueva normalidad, muchos de aquellos ajustes y adaptaciones tenderán a volver a enfoques más tradicionales.

Lo que sin duda marcará una característica de si una empresa es líder o no en su sector, es cuánto de estas situaciones que las han empujado hacia una nueva normalidad serán tomadas como oportunidades y no barreras. En otros términos, repensar el futuro junto a nuevos modelos operativos, especialmente de negocios.

Una encuesta informal de Harvard

Recientemente se envió una encuesta informal para ver cómo las organizaciones estaban respondiendo a la pandemia de coronavirus.

Las cuestiones que se querían conocer son:

– ¿Qué tipo de políticas han implementado?

– ¿Cómo se comunican con sus empleados?

– Los empleados que trabajan desde casa, ¿pueden participar en el aprendizaje virtual?

Los participantes de la encuesta fueron 280 clientes de Harvard Business Publishing Corporate Learning, abarcando a encuestados en todo el mundo que representaban un conjunto diverso de industrias y roles.

La buena noticia es que la gran mayoría de los participantes perciben que sus organizaciones están haciendo un buen trabajo cuando se trata de equilibrar las prioridades comerciales con las necesidades de los empleados en este momento de crisis.

Más de dos tercios calificaron a sus empresas como extremadamente buenas (29%) o muy bien (40%).

Menos del 5% emitió un voto de “nada bueno”.

Cifras similares expresaron su confianza en que podrían confiar en su liderazgo para proteger su seguridad y la seguridad de sus equipos.

En tiempos de crisis, la comunicación es clave

Lo que surge con claridad es que las organizaciones están utilizando una variedad de instrumentos para mantener a los empleados actualizados sobre la crisis, además de cuáles son sus respectivas tareas y responsabilidades al respecto.

Para el 78% de los encuestados, esto significa que su organización ha creado nuevos canales de comunicación para empleados que son específicos de la crisis.

¿Qué herramientas de comunicación incluyen?

– Alertas diarias.

– Utilización de WhatsApp de grupo.

– Actualizaciones diarias por mail.
– Reuniones virtuales.

– Portales de información (entre ellos tutoriales de YouTube).

Mediante estos instrumentos, las empresas dan dos tipos de información básica:

  1. a) La información específica de la empresa.
  2. b) Información del entorno, legal, medidas políticas tomadas, etc.

Nuevos modelos de negocio

El cambio de escenarios será directamente proporcional a la velocidad de cambio de los modelos de negocio.

Es sorprendente la diversidad en cómo se aborda la pandemia desde todos los colectivos profesionales, pero muy especialmente en las organizaciones. Por ejemplo, sabemos de una consultora que hizo una encuesta en las últimas semanas a directivos de empresas destacadas en Estados Unidos, a los que les preguntaba cuáles eran los aspectos que más les había quitado el sueño en los últimos días. Respondieron abarcando los siguientes aspectos:

– Poder tener una comunicación más efectiva de manera remota con los empleados.

– Poder mostrar más empatía.

– Tratar de diseñar el nuevo modelo de negocio que requiere el nuevo entorno de normalidad.

– Reestructurar la política comercial y los canales de venta.

– Mejorar en cuanto a la gestión del rendimiento.

– Redefinir el modelo financiero.

– Reflexionar sobre las nuevas experiencias de los clientes después de la relación virtual por Covid-19.

– Tratar de asimilar todos los factores desconocidos hasta hoy que van a afectar las operaciones en la nueva normalidad.

En resumen, los encuestados, en casi todos los aspectos que se manifestaron, insistieron que lo que debía repensarse por completo, tanto para si era para la supervivencia de la empresa a corto plazo como su estabilidad y factibilidad técnica a medio plazo, eran todas las formas conocidas de hacer negocios.

Artículo coordinado por José Luis Zunni, director de ecofin.es y vicepresidente de Foro ECOFIN, en colaboración con Salvador Molina, presidente de Foro ECOFIN; y Antonio Alonso, presidente de la AEEN (Asociación Española de Escuela de Negocios) y secretario general de EUPHE (European Union of Private Higher Education).

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