Desde que la prestigiosa editorial Díaz de Santos aprobara nuestro proyecto de Manual que abarca los grandes hitos del Management y el liderazgo de los últimos años, en dos ocasiones anteriores en el último año y medio hemos hecho una convocatoria pública a todos aquellos colegas que nos siguen en este Foro, para invitarles a participar en este gran mega proyecto del Instituto Europeo de Liderazgo (IEEL) que es este tratado.
Y hemos tenido buena respuesta de los que ya actualmente integran lo que denominamos “contribuidores”, tanto para formar parte de un capítulo como de ser parte integrante de una nota y/o referencia de alguna de las secciones en que se divide la obra.
Dado que estaremos en librerías este próximo verano, ya estamos cerrando la que será la edición definitiva, y en el arduo y complejo proceso de revisión de textos y especialmente, la inmensa cantidad de notas y referencias que exige un trabajo de la extensión del que hemos realizado, nos da la ocasión, ya la última, para volver a invitar a aquellos colegas que, desde ámbitos académicos y empresariales, estén interesados en participar de un proyecto de esta envergadura.
Hemos acordado con la Editorial Díaz de Santos que se harán actualizaciones periódicas que serán posibles a través de la plataforma editorial, porque la evolución cada vez más rápida y profunda de estos campos de conocimiento que conforman el liderazgo y el Management, nos exigirán un seguimiento y una ventana abierta al debate permanente que vamos a poder llevar a cabo desde este Foro y por supuesto, desde el IEEL que presido.
Vivimos un tiempo en el que la acción diaria de organizaciones privadas y políticas de gobiernos de los países, nos están haciendo cada vez más complicada a las personas en cualquier ámbito, llegar a comprender mejor la realidad de lo que ocurre, las consecuencias de determinadas decisiones, hacia dónde hay que mirar en el horizonte próximo de los siguientes dos o tres años, etc.
Todas éstas preocupaciones que nos inquietan un día sí y otro también, más aún, cuando vemos que, a escala global, la calidad del liderazgo, especialmente en los ámbitos de la alta política, se ha visto resentido, por no ser demasiado duros, porque deberíamos decir que está bastante deteriorado, nos desmotivan y nos hacen estar desesperanzados.
Las personas y las comunidades que conformamos los países necesitamos de la política, tanto de la pública como de la privada. Sin empresas no hay generación de riqueza y sin gobiernos todo sería un caos. Y nosotros que hemos venido en la última década contribuyendo, tanto en la difusión como en la investigación de lo que iba siendo tendencia, o que se había producido un cambio en determinado ámbito de las competencias que habitualmente tratamos, creíamos desde hace año y medio en que nos embarcamos en esta “empresa” (en el sentido lato y genérico del término) porque estábamos convencidos (lo seguimos estando) que solo con un buen liderazgo a nivel mundial, se podrá recuperar un poco de esa estabilidad que nos daba tanta seguridad a personas y familias.
Es evidente, que ya nunca va a ser la misma, aquella sensación que teníamos hace tan solo cinco años atrás, porque tanto la Pandemia como las guerras de Ucrania y Gaza, como en las últimas horas el enfrentamiento entre India y Pakistán, nos están alertando que justamente lo que nos espera es mucho más de lo mismo.
Entonces, al menos, nos queda la compensación emocional de que con buenos líderes en los principales centros de toma de decisiones del mundo (instituciones supranacionales), así como en las primeras veinte naciones más poderosas de las 193 que conforman Naciones Unidas, habrá un cambio, una voluntad de mejora, una esperanza que todo el desarrollo de los últimos 80 años después de finalizada la Segunda Guerra Mundial no haya sido en vano.

Estamos frente a un cambio de ciclo histórico, más bien, diría, como he sostenido en artículos en esta tribuna, que nos encontramos en el mismo umbral de esta nueva etapa de la historia de la humanidad. Y los que creemos que tenemos una responsabilidad en la sociedad porque hemos tenido el privilegio de formar personas en ámbitos universitarios y de escuelas de negocios, tendemos a pensar que justamente a través de la educación y la formación, solo a través de una variable educacional muy fuerte los países del orbe podrán mantenerse, como es el caso de España, en vanguardia, en el pelotón de los desarrollados.
De ahí que nuestra preocupación constante por la formación de una nueva clase dirigente, de esos líderes que tengan que tomar forzosamente el testigo de lo que les vamos a dejar, queremos dejar un modesto legado. Creíamos con todos los que me han apoyado para esta “aventura” intelectual, que la obra en la que una vez más invitamos a participar, entraba en un momento del tiempo que va a ser necesaria, que sirva para aprender, para consulta, para reflexionar, para anticiparnos a lo que se nos viene en este futuro incierto que está a la vuelta de la esquina.
Gracias a los miles de lectores que nos siguen todos los viernes.
Gracias y espero que a pesar de que a ninguno de ellos le sobra el tiempo, más bien lo contrario, recibamos ese mail de interés por participar de un proyecto que consideramos necesario en un tiempo en el que hay más sombras que luces. Convirtamos las sombras en luces…y solo se puede hacer desde el aprendizaje que modestamente vamos haciendo a lo largo de la vida.
Distinguidos lectores/as y colegas: tenemos la necesidad de planificar el futuro para descomprimir el presente.
El liderazgo efectivo y humanista que predicamos hace años es el único camino para lograrlo. Y les aseguro que es posible.
Pueden contactarme en jzunni@ecofin.es
Gracias
José Luis Zunni
Presidente y CEO del Instituto Europeo Ecofin de Liderazgo (IEEL) y vicepresidente del Foro ECOFIN













