Dirigir implica cultivar la capacidad de tomar decisiones sin disponer de una exhaustiva información. Si no se actúa así, se corre el riesgo de llegar a la parálisis por el análisis. Nunca es posible contar con todos los datos. Parte de la gestión de la ambigüedad que precisa aprender un directivo se concentra en este punto.
Daniel Martínez de Castro (Santa Teresa): «Las personas son el alma de la empresa»
Con más de 160 años de historia, Santa Teresa ha sabido transformar una confitería tradicional de Ávila en una compañía de alimentación que combina productos emblemáticos, como las Yemas de…













