El viaje a la Economía Circular

Si el mundo es finito, ningún empresario debería de pensar de manera ilimitada. Por ejemplo, se dice que la población del planeta llegará a 9.000 millones de personas en 2050, lo que generará escasez de recursos naturales no sólo para la alimentación, sino también para disponer de materias primas industriales, energía y vivienda.

El planeta se agota. Determinadas energías fósiles se agotan. Las superficies cultivables se agotan… ¡y tú lo sabes!, todos lo sabemos. ¿Qué respuesta tiene la Humanidad ante este reto?

¡Las 7 erres! Esa es la respuesta que el mundo rico lleva dando de manera discontinua desde el último cuarto de siglo XX. Y esa es la respuesta del nuevo liderazgo del mundo empresarial, que no puede dejar de ver una realidad que transforma su manera de concebir los negocios y la empresa, los ciclos de producción y reconversión, los mensajes a la sociedad y la relación con sus clientes.

En la cabeza de cualquier empresario, inversor y directivo que se precie tiene que estar presente este nuevo paradigma: todo proyecto tiene que repensar, rediseñar, reducir, reusar, refabricar, reparar y reciclar. Estas son las ‘siete erres’ de la economía circular.

Por ejemplo, toda la normativa europea obliga a los fabricantes a la recogida de sus equipos a la hora de reponer (vender) el nuevo. Pensemos en frigoríficos, lavadoras, televisores, teléfonos móviles, etc. Desde hace tres décadas que esto es un imperativo legal donde los fabricantes están obligados a cumplir unas cuotas de reciclaje sobre volumen de producción nueva.

¡Reciclaje! Es una de las líneas de negocio en expansión. Antes eran chatarreros o traperos, ahora son recicladores. Y a las recogidas tradicionales de metal, papel, trapo… se unen ya las de aceites, telefonía, baterías, plásticos y hasta de tapones de botellas. Hay negocio en el aceite o en el neumático. ¡Todo tiene un precio!

¡Second life! La segunda vida es otro de los negocios de última generación. Revender tecnología desfasada en países en desarrollo es negocio y acción social. Pensemos en la nueva vida y uso de los teléfonos móviles y los ordenadroes en países de África. Pero también hay segunda vida en las tiendas de ropa, accesorios y electrodomésticos usados en plena sociedad consumista occidental. El ecommerce ha hecho que este mercado sea ya exponencial.

La Europa de las Ciudades también impulsa el modelo de ciudades sostenibles; es decir, desde modelos tecnológicos como las smartcities a modelos de barrios autosuficientes en energía. Aunque lo realmente disruptivo es el transporte sostenible: carpooling y otras fórmulas de compartir vehículo (pienso en aplicaciones de coche compartido para ir al trabajo como Bewego).

Un programa de televisión se ha fijado en una pequeña ciudad británica como ejemplo: Peterborough; pero hay muchas en la Europa rica del norte y también proyectos iniciáticos en España.

La economía circular exige de líderes con mentalidad circular dentro y fuera de sus industrias. No es una moda, es un nuevo paradigma de gestión y de organización de empresas.

¡Pensemos en círculos!

Salvador Molina, presidente de Foro ECOFIN y consejero de Telemadrid

(Artículo publicado en el diario La Razón)

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