He leído aproximadamente 9000 libros en mi vida. Llevo tiempo elaborando una selección de 500 para incluir como anexo en mis Memorias. Consideraba excepcional descubrir textos que me sorprendieran. He leído de una sentada el nuevo ensayo de Marta Prieto Asirón, Diálogos con mi yegua. Lo incorporo al elenco de imprescindibles.
La autora pretende y consigue que el lector se cuestione cómo está viviendo. Parte de una situación imaginaria y desafiante: una amazona conversa con su yegua. La charla es un brillante recurso literario para abordar realidades que preocupan a cualquier criatura humana: el amor, la riqueza, el temor, la libertad, la muerte, el tiempo, el placer, la sabiduría, la amistad, Dios y la felicidad.
Marta Prieto, entusiasta de los equinos, plantea una acuciante pregunta: ¿qué puede enseñarnos ese cuadrúpedo? Para ella, el caballo carece de las complejidades intelectuales que caracterizan al ser humano. Vive más pegado a las sensaciones, a la relación con lo otro, a la percepción del entorno.
Esta sensibilidad estaba presente en Simple-Mente un caballo, donde Marta defendía tornar a lo esencial y señalaba los paralelismos entre el comportamiento humano y el equino. Ahora, ha dado un paso más. No aborda únicamente la cuestión del liderazgo, sino la de la vida lograda, por emplear la expresión popularizada por mi buen amigo Alejandro Llano. En Simple-Mente un caballo, Prieto se apalancaba en el mundo ecuestre para reflexionar sobre valores, comunicación, gestión de emociones, equipos y desarrollo personal. Fue una metáfora equina del comportamiento humano referido al liderazgo.
El caballo se convierte ahora en un compañero de existencia.
El libro está compuesto por breves aforismos sistematizados de la A a la Z. Pueden leerse consecutivamente o disfrutarse al azar. No imponen que el lector avance hacia una conclusión única.
Uno de los conceptos clave que atraviesan el libro es la relación con el presente, con el disfrute en el hoy y el ahora. Obliga a regresar a lo inmediato con un tono levemente sarcástico. Al lector se le impulsa a reflexionar sobre cuestiones trascendentes sin sentirse sermoneado. La yegua induce a que nos riamos de las contradicciones humanas.
Entre los temas analizados destacan, como he anticipado, el amor, el temor, la libertad, también la riqueza y la trascendencia. Todo con una delicada sencillez expositiva.
El paisaje de la Sierra de Gredos, el caballo, el movimiento y la naturaleza forman parte de la experiencia. La obra no anhela demostrar una gran teoría, sugiere oportunos senderos para la felicidad.
La diferencia entre un libro motivacional y uno valioso se halla en que las preguntas conduzcan a una experiencia real de autoconocimiento. En Diálogos con mi yegua, descubrimos a la persona que hay detrás del líder.
El texto apuesta por la brevedad, la conversación y la reflexión aforística. No pretende competir con una novela ni con un tratado filosófico.
Diálogos con mi yegua es un libro sobre caballos sólo en apariencia; en el fondo es un libro sobre la sencillez, el autoconocimiento y el arte de vivir, escrito desde la experiencia de una mujer que ha convertido su pasión ecuestre en una vía de reflexión sobre las personas. A Aristóteles le hubiera gustado. A mí, desde luego, me ha encantado.
Marta Prieto Asirón: Diálogos con mi yegua. Kolima, 2026.
Javier Fernández Aguado, socio director de MindValue y experto en liderazgo.













