Tras cuatro generaciones de ‘Botín’ gestionando un banco, muchos se preguntan si no era hora ya de buscar una fórmula más profesional y moderna de gestionar una gran entidad global. La sucesión familiar en un clan que controla directamente menos del 5% del capital de la empresa es extraña a los mercados de capitales y al mundo en el que vivimos. Pero, ¿qué hace diferente al gen ‘Botín’ para que los mercados y los inversores institucionales confíen el management a la ‘matriarca’ del clan Botín por cuarta generación sabiendo que lo gestionará como un negocio familiar, como ya hicieran su padre, su abuelo y su bisabuelo? Le contamos algunas claves.
Daniel Martínez de Castro (Santa Teresa): «Las personas son el alma de la empresa»
Con más de 160 años de historia, Santa Teresa ha sabido transformar una confitería tradicional de Ávila en una compañía de alimentación que combina productos emblemáticos, como las Yemas de…














