Es el concepto de moda. ¡Yo también quiero ser Polimatía! Los knowmadas se han asentado en tribus de polímatas. Bajo sus estandartes tribales se reúnen consultores frikis salidos de las big four, de las grandes telcos, de los gigantes TIC, de los líderes de internet y de los GAFA. Los nuevos guerreros Jedi.
Su conocimiento omnisciente encabeza los grandes proyectos que van a cambiar el mundo. Y las empresas sostenibles lo saben y se los disputan, respetan su libertad en la mayor parte de lo casos. Porque los polímatas casi todos quieren ser hombres libres aferrados temporalmente a proyectos, no a empresas, ni a marcas, ni a líderes carismáticos como antaño… hace apenas una década o dos.
Polímata, según la Real Academia Española de la Lengua, es aquel cuya sabiduría abarca conocimientos diversos. Y en un mundo digital como el actual, el polímata es aquel tecnólogo que ha conseguido salir de una especialidad única para ser capaz de sobrevolar sobre las tecnologías y ver el futuro en tres dimensiones. Y esta capacidad omni-comprensora se está convirtiendo en la más preciada habilidad para los reclutadores de cualquier sector.
El término ‘polímata’ tiene raíces hondas en los eruditos griegos como Alexander Polyhistor, que fue conocido con el sobrenombre de El Polímata. Pero como otros conceptos (resiliencia o aplicar, por ejemplo) son reinvenciones que nosotros repescamos ahora del inglés (polymath), cargadas de una nueva acepción precisa, técnica y moderna.
Vivimos ahora un mundo en mutación. La ciencia, la tecnología, el arte y la sociedad están siendo reinventadas. Las fronteras se difuminan por el impacto de las nuevas tecnologías de la información, la comunicación y el conocimiento. En este preciso momento, el verdadero valor añadido procede de mentes capaces de ver por encima de la tecnología, pero después de haberlas dominado y fusionado en su interior. Ellos son los polímatas del siglo XXI, igual que Leonardo da Vinci, Erasmo de Rotterdam o Galileo Galilei fueron los polímatas del Renacimiento.
Dicen que a este paradigma interestelar entre dos eras de la historia se le llama el efecto Medici, recordando la financiación de Lorenzo de Medici a investigadores, artistas, arquitectos, científicos y pensadores en aquella otra frontera del humanismo que fue el Renacimiento.
Estos tecnólogos multidisciplinares son los líderes de la gestión del cambio en las organizaciones. Son los que tienen que liderar procesos de transformación que aúnen el humanismo y la técnica, la ciencia y la persona. Ahí radica la misión de los polímatas. Son los líderes visionarios o los asistentes de campo de aquellos líderes carismáticos.
Visión y misión se unen al servicio del nuevo liderazgo transformador del siglo XXI. El futuro es de los polímatas. ¡Yo quiero ser POLÍMATA!
Salvador Molina, presidente del Foro ECOFIN y consejero de Telemadrid
(Artículo original publicado en La Razón)













