Diez conversaciones con Agustín de Hipona

El pasado 3 de octubre asistí, en la calle Arturo Soria de Madrid, a la presentación del nuevo libro de Santiago Sierra Rubio, en el que campea el atractivo título “Diez conversaciones con Agustín de Hipona” (Editorial Agustiniana). El motivo de mi interés era doble. De un lado, soy lector del sabio africano desde hace años. He disfrutado reiteradamente de sus “Confesiones”, de bastantes de sus homilías, y también de “La ciudad de Dios”.

Por otro, he publicado cuatro libros en el formato que ahora presenta Santiago Sierra. En concreto, “Entrevista Aristóteles” (LID), “Entrevista a Simón Bolívar” (Kolima), “Entrevista a Stalin” (Kolima) y más recientemente “La lógica del mal. Entrevista a Hitler” (LID). Me movía, pues, una sana curiosidad intelectual sobre cómo alguien emplea esa misma metodología.

San Agustín es un autor que desborda de su época. Mil seiscientos años tras su muerte, continúa siendo uno de los pensadores más fecundos para quien se cuestione sobre la verdad, la felicidad, el amor, la libertad, el mal, Dios o el sentido de la existencia.

El loable propósito de Santiago Sierra es recuperar al obispo de Hipona no como una figura arqueológica, sino como alguien de carne y hueso. Una dificultad para aproximarse a san Agustín consiste en que los intereses de sus cavilaciones son colosales. Fue filósofo, teólogo, polemista, escritor, converso, prelado de la Iglesia y, fundamentalmente, un hombre en busca de su Creador, un apasionado de Dios.

El recurso de las conversaciones permite entrar en su pensamiento a través de preguntas concretas y descubrir que hay una concepción global de la criatura. Las preguntas esenciales del hombre no han cambiado ni con IA ni sin la IA. Seguimos ansiando la felicidad y la verdad. Experimentamos la contradicción entre lo que queremos hacer y lo que finalmente ejecutamos. Continuamos batallando con las pasiones. Nos cuestionamos incansablemente sobre si existe un bien objetivo. Experimentando el vacío cuando conseguimos aquello que pensábamos que nos haría felices. (¿Hay algo peor que desear una cosa y no tenerla? Sí. Desear algo y tenerlo).

Agustín transformó su interioridad, con miserias y éxitos, en materia de reflexión universal. Su itinerario personal mutó en una exploración de la condición humana. No proporcionó respuestas fáciles. Enfrentó dudas, errores, caídas, búsquedas y transformaciones. Antes de llegar a las certezas que después defendería con lucidez, recorrió complejas trochas.

Buscó la verdad en diferentes escuelas, incluido el maniqueísmo. Conoció el neoplatonismo. Leyó a Cicerón. La conversión no supuso para él el abandono de la razón. Quizá lo más atractivo de acercarse a Agustín se halla por encima de sus elaboraciones doctrinales, consiste en su diferencial conocimiento del ser humano. Sabía que la libertad no consiste simplemente en poder elegir, sino en orientarnos hacia lo que realmente nos mejora.

Para Agustín, el problema consiste en saber qué hemos de amar y en qué orden.  Sabemos cada vez más sobre el funcionamiento de las cosas, pero no sobre cómo vivir mejor y qué significa una vida lograda.

“Diez conversaciones con Agustín de Hipona” parte de una idea fecunda: poner en conversación al lector contemporáneo con uno de los grandes maestros de la cultura occidental. Frente a la tentación de presentar a Agustín como un monumento intelectual, la conversación recupera al hombre que buscaba, dudaba, sufría, amaba, meditaba y finalmente encontraba.

Truecan las circunstancias, evolucionan las tecnologías, las estructuras, pero permanecen la inquietud por la felicidad, el anhelo de la verdad, el ansia de amar y ser amado, la necesidad de gestionar el fracaso y el éxito, la lucha interior y la necesidad de encontrar un sentido a nuestra existencia.

Tras terminar la lectura del libro Santiago Sierra, el diálogo con Agustín no ha terminado. Acaba de comenzar.

¡Gracias, profesor Sierra, por su generoso esfuerzo!

Javier Fernández Aguado, socio director de MindValue y experto en liderazgo.

,

Descubre el mejor bono sin depósito casino en España, visita este sitio restaurantedonmauro.es y empieza a ganar hoy mismo.

Pin It on Pinterest

Share This