Tras siete años de tormentosa navegación en los que aligerar la carga para evitar el naufragio, llegado es el momento de poner proa a puerto y desplegar todo el velamen para alcanzar cuanto antes la costa, aprovisionar la nave, comerciar y expandir. El paradigma del navegante pasa de conservador a veloz, navegación alegre.
Daniel Martínez de Castro (Santa Teresa): «Las personas son el alma de la empresa»
Con más de 160 años de historia, Santa Teresa ha sabido transformar una confitería tradicional de Ávila en una compañía de alimentación que combina productos emblemáticos, como las Yemas de…














