Si una organización abandona a su gente, frustra cualquier proceso estable de gestión del conocimiento, porque los demás intuirán que también ellos pueden ser dejados en la cuneta (cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar…) en pro de un misterioso bien organizativo que ellos ni intuyen, ni aprecian. Cuando en una estructura, se empieza a tirar gente, los demás no apuestan de manera definitiva por la organización. Es más, tendrán siempre la vista puesta en posibles alternativas para el caso de que sean ellos los afectados.
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Foro ECOFIN abre el periodo de envío de candidaturas a los premios Titanes de las Finanzas 2026, los reconocimientos anuales de empresas y proyectos que cambian las reglas del juego…













