Autenticidad como única salida

Sergio Scariolo afirmaba cuando la selección española de baloncesto se proclamó campeona del mundo: “Todos ellos han puesto el NOSOTROS; por delante del yo” ¡No puede fallar! ¡Es éxito garantizado!

Esta debiera ser nuestra motivación de vida, debiera constituir el lema de empresas y organizaciones de todo tipo e incluso ser una asignatura imprescindible con horas de entrenamiento y de práctica en todos los niveles educativos y programas de formación empresarial.

Para que eso ocurra, es necesario que la persona tenga un grado de autoestima suficiente como para saber jugar la ecuación de vida de dar y recibir, porque cuanto más das, más recibes.

Tendríamos otro mundo y otras organizaciones con un grado de felicidad suficiente para salir adelante y superar todas las adversidades en lugar de estar propiciándolas innecesariamente.

Renunciar al “yo”

Una de las principales causas de la situación actual es el alto grado de EGO-ismo que preside actuaciones y decisiones, no solo en los primeros niveles de la pirámide jerárquica sino también en los estamentos más bajos de la misma, donde la regla de juego es: “si me das te devuelvo y si no, se rompe la baraja” y “ que empiecen los de arriba que para eso están ahí”.

Por desgracia, esta dinámica de comportamiento, también se ha trasladado a las asociaciones y organizaciones profesionales que debieran ser modelo de mejora del conjunto de personas que aglutinan, en vez de estar dirigidas por alguien que se aprovecha de sus integrantes en beneficio propio.

Simultáneamente, debemos enfocar la decisión hacia el bien común. Aquello que beneficie a más personas, está automáticamente por encima de cualquier beneficio individual, al tiempo que incrementa el beneficio individual.

Pilar Gómez Acebo es presidenta del Consejo Asesor de Madrid Woman’s Week.

Incrementar la solidaridad, capaz de crear unión y equipo para hacer realidad los cometidos diarios, sintiendo el respaldo de los que te acompañan y respaldando a aquellos que comparten estos valores, incluso con distintos puntos de vista.

Todo ello genera un liderazgo basado en la confianza y la generación de autoestima, que permite ejercer desde la autoridad, -no desde el autoritarismo-, y en consecuencia conseguir el poder que produce desde el primer instante este modelo de actuación.

Cuando la autoridad es la causa, el poder viene como consecuencia de crecer haciendo crecer a los demás. Cuando la causa es el poder, la consecuencia es el autoritarismo, que implica defenderse de los demás todos los días, lo que termina pasando una factura difícil de pagar, generalmente en términos psíquicos.

Generosidad inteligente

Aquí radica uno de los factores que las asociaciones de mujeres tienen que modificar, si de verdad quieren contribuir a consolidar los avances que tanto tiempo y esfuerzo generoso han costado: “Poner el nosotras por delante del yo y que el género femenino crezca y gane siempre más que la persona que en ese momento representa al conjunto”. Debemos unir fuerzas y trabajar juntxs en este objetivo común.

Esto se llama ‘Generosidad Inteligente’, porque aquí no se va nadie sin pasar por caja y en la moneda que inviertes, vas a recoger resultados el resto de tu vida.

Pilar Gómez Acebo, presidenta del Consejo Asesor de Madrid Woman’s Week.

Artículo publicado originalmente en el Catálogo de Buenas Prácticas 2019 de Fundación Woman’s Week

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