Feliz de ser yo

Suena muy bien, ¿verdad? Pero no es tan fácil como piensas, ya que primero tendríamos que conocer perfectamente nuestras luces y sombras; nuestras cosas buenas y las menos buenas, aquello que yace en las profundidades de nuestro subconsciente.

Además, mirar hacia dentro escuece e intentamos evitarlo siempre que podemos, aunque nos cueste admitirlo. Incluso a veces, sabemos que vamos por la vida engañándonos a nosotros mismos, pretendiendo ser alguien que no somos, intentando evitar mostrarnos vulnerables y, cómo no, compitiendo constantemente buscando la eterna aprobación de los demás y de la sociedad.

Vivimos en una eterna comparación, y a pesar de tener más que suficiente para poder ser felices, seguimos preguntándonos por qué nuestro vecino, amigo, familiar, etc. tiene “aquello que hará que nos cambie la vida definitivamente” y nosotros no lo tenemos. Olvidamos agradecer cada día las cosas que de verdad importan: salud, un techo donde cobijaros, comida, amistades… y nos enfocamos en lo que no tenemos todavía, poniendo nuestra felicidad en manos de un futuro que, desgraciadamente, se aleja del momento presente, y que es exactamente lo único que verdaderamente puede hacernos feliz.

Lejos de la realidad

Soy escritora por casualidad, ya que escribo diarios desde los nueve años en forma de terapia, más que nada; y la verdad es que no me ha ido nada mal, considerando el estrés post traumático crónico que me acompaña desde los cuatro años.

Sufrir abusos en la infancia puede hacernos caer en un fondo muy profundo, y, efectivamente, así fue durante años, antes de ingresar en la Unidad de Psiquiatría de la UTA. Allí aprendí que los miedos más grandes pueden mermar nuestras fuerzas por completo y engañarnos de tal manera que lleguemos a pensar que somos débiles. Pero nada más lejos de la realidad.

No sabemos lo fuertes que podemos llegar a ser, hasta que tenemos que serlo. Y seguro que todos vosotros, según leéis estas palabras, podréis recordar algún momento de vuestra vida donde pensasteis que todo os superaba y que sería imposible conseguir algo con vuestro esfuerzo… pero, al final, pudisteis con ello.

Y esa es la vida, un continuo viaje donde dependiendo del camino que elijamos, nos veremos en medio de unas tormentas u otras; pero que, poco a poco, aprenderemos a salir de ellas y cada día nos asustarán menos. Y es que, de manera inconsciente, el ser humano se mete en sus propias tormentas mentales, y de los 60.000 pensamientos que podemos llegar a tener diariamente, el 90% de ellos son negativos y pertenecientes al pasado; algo que, indudablemente, no podemos cambiar. Creencias, culpas, miedos… Y así, entre tormenta y tormenta, vamos superando las sacudidas de la vida, sin ser conscientes de que muchas de estas podrían evitarse.

Conócete, acéptate y supérate

Aunque no lo creamos, vamos por la vida cual marionetas manejados por nuestros cambios emocionales. Actuamos de manera incongruente entre lo que decimos, pensamos y hacemos; pero lo más irónico de todo es que el ser humano es increíble: levanta empresas de la nada, se recupera de enfermedades, divorcios, muertes de seres queridos… pero se ve incapaz de dejar de fumar o de perder cinco kilos.

Sí, lo sé, totalmente incongruente. Creemos conocernos, pero dudamos de muchos de nuestros comportamientos, sin saber de dónde vienen o cómo dejarlos atrás. Intentamos hacernos los fuertes, pero nos cuesta mirarnos frente al espejo y aceptarnos tal y como somos.

El comportamiento humano y la mente llegan a ser fascinantes, pero pueden limitarnos a la hora de ser felices. Colaboro con psicólogos, psiquiatras y doctores en medicina, y, si algo aprendo con ellos día a día, es cómo nuestras creencias y miedos, formados muchos de estos en la infancia, llegan a limitarnos también a la hora de aceptarnos, e incluso provocarnos rechazo de ser quienes somos.

No es igual, ser o comportarse

Durante casi toda mi vida he estado comportándome de manera totalmente diferente a como soy en realidad. La mujer que soy a día de hoy nada tiene que ver con la mujer que fui. Abandonar los estudios a los 16 años no me ha limitado a estudiar Psicología a mis 47. Ni el TDAH, la bulimia o mi dislexia, o aquellos miedos que me hacían dormir con la luz encendida cada noche, hasta los 36 años, han podido frenarme a la hora de superarme a mí misma.

Y, si bien estuve a punto de tirar la toalla hace unos veinte años, cuando quise suicidarme, he entendido finalmente que ni nuestros miedos son tan grandes, ni nosotros tan pequeños, y que con apoyo y, sobre todo ACTITUD, salimos de cualquier situación por muy difícil que parezca. Marcharme fuera de España a trabajar durante tantos años me enseñó que todo es posible con esfuerzo y perseverancia.

A día de hoy, me he convertido en un referente para miles de personas en todo el mundo. Escribo para la editorial Planeta, profesionales de la Medicina y Salud Mental trabajan y recomiendan mis libros, doy conferencias a nivel internacional y trabajo, tanto a nivel personal como corporativo, con la Inteligencia Emocional, compartiendo con el mundo mi experiencia aplicada a los conocimientos de la Ciencia. ¡Incluso me he atrevido a producir mis propios cortometrajes!

Y aunque todo eso sea fascinante, la verdadera superación es poder seguir sonriendo a día de hoy, valorando lo que tengo y aceptándome con lo bueno, y lo menos bueno de mi vida.

Nuestra historia de superación en nuestro interior

Todos tenemos un pasado y vivimos circunstancias diferentes; pero, si de algo puedo hablar, es de cómo el ser humano puede llegar a superarse a sí mismo. De nosotros depende seguir culpando a las circunstancias que nos acontecen o, por el contrario, hacer algo al respecto. Yo lo tengo claro.

Ni pretendo cambiar al mundo, ni tampoco inspirar a nadie. Mi único propósito es ser feliz, y la experiencia me ha mostrado que no aceptarnos hará que poco a poco nuestra autoestima sufra y que nos alejemos aún más de una vida que puede llegar a ser maravillosa.

Pero no pretendo convencerte, mejor enamórate de tu propio ejemplo.

De mi corazón al tuyo,

 

Natalia Sanchidrián Polo, autora de Volando Alto, Feliz de Ser Yo y Prueba de Fe.

felizdeseryo.com, la historia de superación que está cambiando la vida a miles de personas en todo el mundo.

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