Si una organización abandona a su gente, frustra cualquier proceso estable de gestión del conocimiento, porque los demás intuirán que también ellos pueden ser dejados en la cuneta (cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar…) en pro de un misterioso bien organizativo que ellos ni intuyen, ni aprecian. Cuando en una estructura, se empieza a tirar gente, los demás no apuestan de manera definitiva por la organización. Es más, tendrán siempre la vista puesta en posibles alternativas para el caso de que sean ellos los afectados.
Fallece Cristina Vicedo, presidenta de Aebrand y forera de ECOFIN
Cristina Vicedo ha fallecido. Fue una referente en la consultoría de Marca y del Marketing. Y como mujer comprometida con los valores y la igualdad, fue una colaboradora estrecha de…













