El programa ‘ECOFIN, La Otra cara de la Economía’ recibe a Rubén Cánovas, director adjunto del Grupo Anro, para contar la historia de esta empresa que utiliza innovadoras técnicas de construcción para viviendas, hoteles y aparcamientos.
Es una empresa familiar con casi 65 años de historia, nacida en Tomelloso para fabricar aperos de labranza. Ángel Rodríguez, fundador, la expande hacia fabricación, suministro y montaje de estructura metálica singular, que incluye puentes, estadios y “muchísima obra civil”, explica en una entrevista con ‘ECOFIN, La Otra cara de la Economía’ Rubén Cánovas, director adjunto de esta compañía, que recibirá uno de los Premios del Jurado ECOFIN el 17 de octubre en La Noche de las Finanzas.

La historia del Grupo Anro es la de esas empresas que saben innovar y terminan conquistando el mundo. Ahora tienen otras dos líneas de negocio, una que construye aparcamientos en altura muy innovadores, ya que incluso son desmontables, y una tercera que es el prototipo de construcción de edificación modular pensada para viviendas, hoteles o residencias de estudiantes, entre otros. “Sigue siendo una empresa familiar”, explica Cánovas, lo que hace del Grupo Anro una compañía que mantiene su esencia original.
Proyectos icónicos
Es este legado el que ha permitido a la compañía participar en proyectos como el de la cubierta del Campus Tecnológico de Iberdrola, con 33.000 metros cuadrados, o el Centro de Arte Botín de Santander, que hicieron llave en mano “y con muy poca subcontratación de mano de obra”. “Anro es calidad y plazo, somos el Top 3 de nuestro sector en España”, explica.
En Georgia levantaron una torre de 170 metros, llevando medios desde Estambul porque no existían en la zona. “Tenemos filiales en Chile, Colombia y Florida, donde estamos desarrollando los aparcamientos”, destaca. Son alrededor de 500 empleados, con proyectos en 17 países, lo que demuestra el buen hacer de esta compañía, de la que aporta las anécdotas más interesantes en la entrevista, disponible a continuación:













