El VI Informe de Movilidad Eléctrica en España revela que el país cumple los objetivos marcados, pero presenta importantes desigualdades territoriales en la electrificación, lo que supone una oportunidad para crecer hacia un modelo de movilidad más eficiente y sostenible.
Son algunas de las conclusiones del VI Informe Movilidad Eléctrica en España, elaborado por OBS Business School bajo la dirección de May López, profesora de esta escuela de negocios y directora de Empresas por la Movilidad Sostenible, entidad con la que colaboran Foro ECOFIN y MAD FinTech para promover un nuevo modelo de movilidad más eficiente y sostenible en España.
En esta sexta edición se evidencia que España cumple con los objetivos establecidos por el PNIEC para 2025, si bien el país presenta importancias diferencias entre territorios. Mientras que la Comunidad de Madrid supera en cuatro veces su objetivo, con un 414,2 %, Ceuta apenas alcanza el 33,7 % y Extremadura se queda en el 51,7 %. Una situación que penaliza el proceso de evolución en el país hacia un nuevo modelo de movilidad, pero que también supone una oportunidad para crecer.
Hace falta más electrificación
En este sentido, y como destacan los autores del informe, a cierre del primer semestre de 2026, el parque electrificado español se situaba en torno a 950.000 vehículos, lo que representa únicamente el 17,5 % del objetivo de 5,5 millones de vehículos para 2030.
Esto sugiere la necesidad de impulsar la electrificación para ganar velocidad apoyándose en datos positivos para el país, como el hecho de que durante este mismo periodo, la matriculación de turismos eléctricos creció casi un 38 % en España, hasta representar ya el 21,8 % del total de vehículos matriculados. “Los eléctricos puros ya duplican a los diésel”, subrayan desde Empresas por la Movilidad Sostenible.
Los eléctricos crecen en todos los mercados
A nivel mundial, el primer semestre de 2026 registró 9,2 millones de automóviles eléctricos vendidos, un 24 % de cuota, según refleja el informe. Y, aunque las ventas globales descendieron un 1 % respecto al mismo periodo del año anterior, Europa creció un 30 %. Además, el segundo trimestre experimentó un fuerte repunte y las ventas alcanzaron récords en 50 países, lo que evidencia la buena salud de un sector clave para la transición ecológica y la lucha contra el cambio climático, toda vez que el transporte privado es responsable de entre el 7 y el 10 % de las emisiones globales de CO2, según diversas fuentes.
El reto de la recarga
Sin embargo, uno de los principales escollos para ensanchar la cantidad de vehículos eléctricos en circulación es la disponibilidad de puntos de recarga.
En este sentido, España cerró el primer semestre de 2026 con 56.682 puntos operativos, un 37 % más que el año anterior. La cara negativa es que casi 1 de cada 4 puntos de recarga instalados no están operativos, una cuestión que se ve agravada por la lentitud burocrática del país: conectar un nuevo punto a la red puede requerir hasta tres años, frente a la media de entre 5 y 12 meses de otros países europeos. Una situación que, además de lastrar el desarrollo de la electrificación en España, ha supuesto pérdidas de hasta 263 millones de euros para las operadoras de estas instalaciones solo en el primer semestre del año.
Por el contrario, desde el sector se insiste en que el despliegue de estos puntos de recarga es imprescindible para fomentar el crecimiento del parque de vehículos eléctricos. “La disponibilidad de puntos de carga en nuestros desplazamientos y en nuestro destino de vacaciones, así como su fiabilidad y alta velocidad, son clave en la expansión del coche eléctrico”, destacó Pablo Pirles, CEO de Iberdrola | bp pulse en España y Portugal, al comentar esta situación.
De hecho, una encuesta de Iberdrola | bp pulse, una de las principales operadoras de puntos de recarga pública en España, reveló que el 83 % de los conductores de vehículos eléctricos en España ya utiliza la red pública de recarga, situada en ruta, en la vía pública o en supermercados, centros comerciales y aparcamientos públicos, reflejando que la carga fuera del hogar se ha convertido en una opción preferente de movilidad que contribuirá a incrementar la electrificación en el país. De ahí la importancia y necesidad de impulsar el despliegue de nuevos puntos.
En el transporte pesado, el reto es todavía mayor: España contaba en el primer semestre de 2026 con 188 puntos públicos con potencia de al menos 350 kW aptos para vehículos pesados, de los que solo 44 eran de uso exclusivo para camiones. En conjunto, representan menos del 1 % de la infraestructura pública de recarga, explica el informe, donde May López señala que es necesario acompasar los objetivos de electrificación con la capacidad real de ejecución de la infraestructura, agilizando los procesos administrativos, ofreciendo mayor seguridad regulatoria y aportando transparencia sobre la capacidad disponible de la red. En 2025, la industria española de puntos de recarga facturó más de 300 millones de euros.
Casos de éxito
El VI Informe incorpora casos de éxito destacados como “BEST PRACTICES”, que muestran cómo la movilidad eléctrica se está trasladando de la teoría a la práctica en diferentes sectores y ámbitos de actuación.
Entre las empresas y organizaciones protagonistas se encuentran L’Oréal Groupe, con iniciativas de logística verde; Alphabet, con herramientas para acelerar la electrificación de las flotas; DealerBest, con el carsharing rural 100% eléctrico VIVe Hyundai; ADER, con la electrificación de la logística de mercancía voluminosa; Alimerka, con la electrificación del transporte pesado; y Alsa, con soluciones innovadoras para avanzar en la descarbonización del transporte de pasajeros.
También se recogen las iniciativas de MOOEVO, Yup Mobility, Allianz Partners, Ayvens, Midas y Etecnic, que abordan respectivamente la innovación en última milla, la movilidad compartida y la infraestructura para bicicletas y patinetes, la adaptación de los servicios de asistencia al vehículo eléctrico, la segunda vida de los vehículos eléctricos, el conocimiento sobre las barreras a la movilidad eléctrica y la electrificación de aparcamientos.
El informe incorpora también las aportaciones de empresas y organizaciones que están contribuyendo a impulsar la movilidad eléctrica en España, entre ellas Electra, vinculada a las propuestas de Charging4Impact para acelerar el despliegue de la recarga ultrarrápida. Precisamente, Electra ha inaugurado hoy una de las mayores estaciones de carga rápida de Europa.
Mirar al futuro
Los datos del VI Informe muestran que España ha avanzado y que la electrificación ya forma parte de la transformación del transporte y de la economía. Pero también evidencian que cumplir los objetivos de 2030 dependerá de la velocidad con la que seamos capaces de eliminar las barreras actuales.
Será necesario seguir impulsando la demanda, mejorar la accesibilidad económica de los vehículos, acelerar el despliegue y puesta en funcionamiento de la infraestructura de recarga, especialmente para el transporte pesado, facilitar la electrificación de las flotas y reforzar la industria española vinculada a esta transición, explican los autores del informe, donde queda claro que la movilidad eléctrica necesita un ecosistema que permita su pleno desarrollo y un crecimiento más veloz y eficiente para posicionar a España como líder mundial en un nuevo modelo de movilidad que beneficie a toda la sociedad.















