MAD FinTech participará en septiembre en Cannes, Francia, en el festival SilverEco, uno de los mayores encuentros sobre Silver Economy en el mundo. Hoy, hablamos con su fundador y presidente para saber más detalles de esta cita internacional y poner cara al fenómeno de la ‘economía plateada’.
PREGUNTA.- El Festival SilverEco se ha consolidado como uno de los principales puntos de encuentro internacionales de la economía sénior. ¿Qué novedades destacaría de la edición de este año y cuáles son los grandes retos que pretende abordar?
RESPUESTA.- La edición 2026 marca un paso importante en la internacionalización del Festival. Reuniremos en Cannes a más de 1.700 participantes procedentes de más de 50 países, entre empresas, instituciones, investigadores, inversores y profesionales del sector. Este año hemos reforzado especialmente la dimensión internacional con seis grandes summits temáticos dedicados a cuestiones como la inteligencia artificial y AgeTech, el cuidado domiciliario, cuidado para los cuidadores, las residencias, la lucha contra el edadismo o el envejecimiento saludable (Healthy Ageing). Nuestro objetivo es crear un espacio donde no solo se presenten innovaciones, sino donde también se construyan colaboraciones internacionales capaces de responder a uno de los mayores desafíos del siglo XXI: el envejecimiento de la población. Este año, gracias a nuestra plataforma de networking, se facilitara el intercambio de ideas durante el festival.
P.- La Silver Economy ya no se limita al ámbito sanitario o asistencial. ¿Qué sectores están protagonizando la mayor transformación y dónde observa las oportunidades de negocio más prometedoras en los próximos años?
R.- Durante mucho tiempo, la Silver Economy se asoció únicamente al ámbito sanitario. Hoy sabemos que afecta prácticamente a toda la economía. Vemos un enorme dinamismo en sectores como la vivienda, la movilidad, las tecnologías digitales, la inteligencia artificial, la prevención, el turismo, las finanzas, la alimentación e incluso el deporte y el ocio. Las mayores oportunidades estarán precisamente en aquellas empresas que dejen de considerar a las personas mayores como un nicho específico y empiecen a diseñar productos y servicios universales, pensados para una sociedad donde una de cada tres personas tendrá más de 60 años.
P.- España tendrá presencia en el festival a través de diversas empresas e iniciativas. ¿Cómo valora el papel que está desempeñando el ecosistema español dentro de la Silver Economy?
R.- España ocupa una posición muy interesante. Es uno de los países europeos con mayor esperanza de vida y con un ecosistema cada vez más dinámico en ámbitos como la teleasistencia, el AgeTech, la innovación social o la atención domiciliaria. Cada año vemos aumentar la presencia de empresas españolas en el Festival SilverEco, y muchas de ellas destacan por su capacidad de innovación y su visión internacional. De hecho, este año contamos con la participación de varios clústeres de innovación de diferentes regiones de España, como pueden ser Cataluña y Castilla y León. Al mismo tiempo, todavía existe margen para estructurar mejor el ecosistema, reforzar la cooperación entre actores públicos y privados y aumentar la inversión en innovación específica para la longevidad.
P.- El envejecimiento de la población suele presentarse como un desafío para las economías desarrolladas. Sin embargo, ustedes defienden que también representa una enorme oportunidad. ¿Qué mensaje le gustaría trasladar a las empresas que todavía no han incorporado la Silver Economy a su estrategia?
R.- Les diría que el envejecimiento no es un mercado del futuro. Es el mercado del presente. Las empresas que todavía no han integrado esta realidad en su estrategia corren el riesgo de desarrollar productos que pronto dejarán de responder a las necesidades reales de la población. La Silver Economy no consiste en crear productos para personas mayores; consiste en adaptar toda la economía a una sociedad que vive más tiempo, que quiere mantenerse activa y que representa una parte creciente del consumo mundial.
P.- En los últimos años hemos visto una irrupción de tecnologías como la inteligencia artificial, la robótica, la teleasistencia avanzada o los hogares conectados. ¿Qué innovaciones cree que marcarán un antes y un después en la calidad de vida de las personas mayores durante esta década?
R.- Estamos entrando en una etapa donde la tecnología dejará de ser simplemente una herramienta para convertirse en un verdadero compañero del envejecimiento. La revolución de la inteligencia artificial ya nos permite personalizar la prevención y el seguimiento sanitario, mientras que la teleasistencia evolucionará hacia modelos mucho más predictivos e integrados. También veremos un fuerte desarrollo de la robótica de asistencia, los hogares inteligentes, la monitorización no invasiva y las plataformas digitales capaces de coordinar mejor los cuidados. Pero la innovación más importante seguirá siendo aquella que permanezca invisible para el usuario y facilite su autonomía sin complicarle la vida.
P.- Uno de los riesgos es diseñar productos o servicios desde una visión excesivamente paternalista de las personas mayores. ¿Cómo está evolucionando el perfil del consumidor sénior y qué errores siguen cometiendo las empresas a la hora de dirigirse a este colectivo?
R.- El principal error consiste en pensar que existe “el” consumidor sénior. En realidad hablamos de una población extremadamente diversa. No tienen las mismas expectativas una persona de 60 años que otra de 90. Hoy los seniors son consumidores digitales, viajan, emprenden, trabajan, hacen deporte y buscan soluciones que les permitan seguir viviendo como desean. Las empresas deben dejar de comunicar desde la dependencia y empezar a hablar de autonomía, prevención, bienestar y calidad de vida. Es una de las temáticas que abordamos durante la Silver Citizens Summit, en donde recontextualizamos el lugar de las personas mayores en la sociedad y el edadismo.
P.- La Silver Economy es ya un fenómeno global, pero existen diferencias importantes entre regiones. ¿Qué países considera hoy referentes internacionales y qué lecciones deberían aprender Europa y España de esos modelos?
R.- Cada región aporta fortalezas distintas. Japón sigue siendo un referente por su capacidad para imaginar robótica e innovación tecnológica en respuesta al envejecimiento. Los países nórdicos destacan por sus modelos de atención integrada. Estados Unidos lidera numerosos desarrollos en AgeTech y financiación de startups. Europa tiene una gran oportunidad para convertirse en líder mundial combinando innovación tecnológica, políticas públicas y calidad de vida. Precisamente uno de los objetivos del Festival es favorecer ese intercambio internacional de experiencias, el cual se beneficia este año de nuestra plataforma networking disponible para todas las personas que hayan reservado su pase desde ahora.
P.- El festival reúne a empresas, instituciones, investigadores e inversores. ¿Qué tendencias o debates espera que generen más interés en esta edición y qué cree que sorprenderá a los asistentes?
R.- Creo que habrá un enorme interés en torno a la inteligencia artificial aplicada al envejecimiento, la prevención (e incluso la predicción), la financiación de la longevidad y la transformación de los sistemas de cuidados. También veremos cada vez más proyectos que centrados en la prevención, lo que da pie a que muchas empresas lideres de salud se interesen en el cambio demográfico. Al fin y al cabo, la longevidad y la salud van de la mano porque una sociedad que vive más tiempo necesitara hacerlo en buena salud. Pero, probablemente, lo que más sorprenda sea comprobar hasta qué punto la Silver Economy ya no pertenece únicamente al sector sociosanitario, sino que involucra prácticamente a todas las industrias independientemente de su actividad.
P.- Mirando a los próximos diez años, ¿cómo imagina la Silver Economy del futuro? ¿Qué cambios veremos en la relación entre empresas, tecnología y personas mayores que hoy todavía no estamos valorando suficientemente?
R.- Creo que dentro de diez años dejaremos incluso de hablar de Silver Economy como un mercado específico. Simplemente será economía. Todas las empresas tendrán que diseñar teniendo en cuenta una población más longeva. La tecnología será mucho más personalizada, preventiva y predictiva, pero el verdadero cambio será cultural: entenderemos que el envejecimiento no es un problema que resolver, sino una etapa de la vida que merece ser vivida con autonomía, participación y dignidad.
P.- Para terminar, si tuviera que convencer en un minuto al director general de una empresa de cualquier sector para que acudiera al Festival SilverEco, ¿cuál sería su principal argumento?
R.- Le diría algo muy sencillo: si cree que su empresa no tiene relación con la Silver Economy, probablemente todavía no ha comprendido cómo evolucionará su mercado en los próximos diez años. El envejecimiento de la población afectará a todos los sectores económicos, todos los servicios y todos los productos. El Festival SilverEco es el lugar donde empresas, instituciones e innovadores anticipan esos cambios, descubren nuevas oportunidades y construyen las colaboraciones que marcarán el futuro. Porque la longevidad no es una tendencia pasajera: es una transformación estructural de nuestra sociedad y de nuestra economía.














