¡Todo un circo mediático! Y en pleno Despacho Oval de La Casa Blanca. Será trending topic mundial durante días. Donald Trump se ha superado como estrella de la televisión y de la política internacional. Pero, ¿quién tiene razón?, ¿estaba previsto y guionizado el espectáculo?, ¿Putin que opinará de esto?, ¿Europa gana o pierde?, y ¿qué pasa con el acuerdo de explotación de tierras raras en el que Estados Unidos buscaba un contrapeso a China? Pues un río de tinta impresa y un runrún de podcast inundan el ciberespacio.
El presidente Donald Trump y el vicepresidente JD Vance recriminaron al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, por no someterse a una solución negociada que conduzca a la paz y que el equipo de Trump tiene escrito desde hace meses: pago por la ayuda americana y cesión de tierras a Rusia a cambio de una paz tuteladla por el shérif de La Casa Blanca.
El ucraniano defendió su martirio al estar en primera línea del combate derramando sangre y evitando que la ambición de Rusia llegue a las fronteras de Europa y de Estados Unidos. Trump no recibió con agrado la amenaza velada y reaccionó reprochándole su falta de diálogo que puede conducir a una Tercera Guerra Mundial.
Fue una explosiva discusión televisada en el Despacho Oval que acabó con los planes para firmar un acuerdo sobre minerales y supuso una dramática ruptura de relaciones entre dos aliados de guerra.
Una encerrona para Europa
La Sexta tiene claro la provocación del conflicto por parte de La Casa Blanca: “Esta encerrona puede estar encaminada a socavar la imagen internacional de Zelenski y aislarlo políticamente para eventualmente quitárselo de en medio este año”.
Keir Starmer, primer ministro británico, recibió el sábado en Downing Street al presidente Zelenski, y dijo que “tiene el apoyo de todo Reino Unido”. Pero el primer ministro británico quiere evitar un enfrentamiento directo con Washington en la cumbre de líderes europeos convocada el domingo en la capital británica. Varios líderes europeos, incluido Pedro Sánchez, han cerrado filas con Zelenski y con Ucrania.
Robert Habeck, vice canciller alemán, exigió a Europa actuar de forma pronta para ayudar a Kiev y solicitó al Bundestag, el Parlamento alemán, una ayuda extra de 3.000 millones más de euros de Alemania.
¿Por qué una encerrona? El propio Donald Trump lo dijo: ““No quiero ventaja, quiero Paz. Le ha faltado al respeto a los Estados Unidos de América en su preciado Despacho Oval. Puede volver cuando esté preparado para la Paz”.
Europa baila con la más fea
Otras muchas voces en Europa comienzan a elevarse para pedir no desamparar a Ucrania en este trance tan difícil. Es como si Trump hubiera tenido preparado el inicio de la discusión y guionizadas sus respuestas en contra de las políticas de Obama y Biden, así como el mensaje de que la fiesta se ha acabado porque “Obama enviaba sábanas y Trump envía jabalinas”.
Lo que significa que tiene el respeto y el temor del líder ruso Vladimir Putin. Y que por la zanahoria y la espada, Estados Unidos está en condiciones de imponer la paz, siempre que el líder ucraniano no se enroque en el orgullo del patriotismo y reconozca las dificultas de nuevas levas de soldados, la desolación de ciudades y provincias, así como la necesidad de ayuda externa para la reconstrucción de la paz y la seguridad de sus ciudadanos.

Zelenski con los brazos cruzados manifiesta su oposición a lo que escucha. Mientras que Trump y JD Vance parecen tener sincronizado su discurso de poli malo (Vance) y de arbitro (Trump) que imparte justicia a favor del vicepresidente. Misma actitud, mismos gestos, mismo mensaje. ¿Todo estaba guionizado? ¿Fue una farsa ante el mundo entero?
Mientras, la prensa norteamericana busca las razones ocultas de la bronca mediática presuntamente intencionada. The Wall Street Journal no ha dudado en tomar partido: “Putin gana con el espectáculo de Trump y Zelenski en el Despacho Oval“.
Rueda de Prensa para el mundo
Los expertos en comunicación no lo dudan, todo estaba escrito antes de la función ante las cámaras. Porque todo apunta a ello: la escenografía en el Despacho Oval, los mensajes duros y claros vertidos por Trump y la presencia en el encuentro del crítico vicepresidente JD Vance, que actuó de poli malo. ¡Toda una encerrona para Zelenski.
Trump y Vance fustigaron a Zelenski por no estar suficientemente agradecido por el apoyo estadounidense en su guerra con Rusia y trataron de obligarlo a firmar un acuerdo de paz en las condiciones que dictaran los asesores de Trump.
Trump: Divide y vencerás
Todo estaba escrito: Zelenski debe dimitir. La finalidad de esta escenografía violenta y única en la historia de la Diplomacia moderna parece que estaba escrita desde antes de iniciarse el viaje de Kiev a Washington.
“He determinado que el presidente Zelenski no está preparado para la paz si Estados Unidos está implicado, porque cree que nuestra implicación le da una gran ventaja en las negociaciones”.
Fue la frase de Trump para remachar un clavo que lleva semanas clavando: dividir al pueblo ucraniano para que cese a su actual presidente y encuentre un nuevo candidato más negociador, más humilde, más manejable y que acepte las condiciones de paz de Estados Unidos y de Rusia.
El primero ganará en recursos naturales, el segundo asumirá nuevos territorios y adquirirá compromisos de neutralidad de una Ucrania fuera de la OTAN y fuera de la Unión Europea, pero sometida a los intereses económicos y políticos de Estados Unidos
El senador Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur y estrecho aliado de Trump, fue el portavoz elegido por La Casa Blanca para asentar el corolario de la función teatral del viernes: “O bien tiene que dimitir y enviar a alguien con quien podamos hacer negocios, o bien tiene que cambiar”.
Gana Putin
La pelea mediática acabó en tablas, aparentemente; pero hubo un gran ganador: el presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien abrió una brecha inreconciliable entre Ucrania y su principal aliado, los Estados Unidos.
Trump expresó su solidaridad con Putin al decir que ambos habían superado la investigación del fiscal especial durante su primer mandato sobre los esfuerzos rusos para ayudar a Trump en las elecciones de 2016.
Dimitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, recibió con alegría “el choque de trenes: “El cerdo insolente finalmente recibió una buena bofetada en el Despacho Oval“,
Zelenski tendrá que ceder
Trump dijo al líder ucraniano que “no estás realmente en una buena posición ahora mismo” y que “te estás jugando la Tercera Guerra Mundial”.
Su ultimátum fue claro y se dejó oír en todas las cancillerías de los países de la Unión Europea: “O llegas a un acuerdo o estamos fuera -añadió Trump- y si estamos fuera, van a tener que combatir y no creo que vaya a ser agradable”.















