El directivo ha de transmitir ilusión también -y quizá, principalmente- en los momentos en los que se incrementen las dificultades. Si quien gobierna se deja abatir por las circunstancias o los resultados adversos, la tropa quedará rápidamente desmoralizada, y lo que parecía una remota amenaza se convierte en un peligrosísimo y cercano riesgo de hundimiento.
Haz tuyo septiembre: de él depende todo el año
Agosto llega a su fin, las vacaciones se terminan y septiembre asoma la cabeza mientras apuramos los últimos días del verano. Es momento de planificar el nuevo curso y sentar…













