Un nuevo El Dorado anti-crisis

Cuando Marco Polo visitó el gigante asiático por primera vez, se dio cuenta de que era una civilización milenaria y técnicamente avanzada. Contaban con la brújula, la pólvora y la imprenta. Napoleón se apuntó al augur diciendo que China sería “el emperador del mundo”.

Pero no fue hasta la década de los 70 -en la era Nixon en los Estados Unidos-, cuando abrieron la lata con una apertura en todos los frentes, especialmente el económico. El gigante dormido despertó tras el final de la guerra fría. La ambición y el miedo han hecho presa en políticos y empresarios. Capaz de auxiliar como banquero al Estado español o subsidiar a la industria inmobiliaria o constructora nacional. Se mira ya como ‘Eldorado’ del siglo XXI.

Recuerdan en La Moncloa que “China es ya nuestro sexto socio comercial, nuestro tercer proveedor exterior (habiendo superado a Italia) y el primero de fuera de la UE. China es nuestro decimocuarto mercado global y el mayor en Asia, a un nivel similar a todo MERCOSUR. Por otra parte, las relaciones bilaterales entre España y China se han incrementado en el ámbito cultural y con la importante presencia de la comunidad china en España”.

China se necesita, a la vez que da miedo.

Muchos piensan en el gigante asiático como en el salvador para la crisis de las empresas y las finanzas de los estados. Pero la dimensión de sus cifras meten miedo: un tercio de la población mundial, la industria del mundo, el mayor inversor de deuda pública de EEUU… tiene 9,6 millones

de kilómetros cuadrados, que significa el 22,1% del continente asiático y el 6,4% del área de todos los continentes.  China también es, en mayor medida que ninguna otra nación asiática, el paradigma

del pensamiento oriental, de su filosofía y forma de vida, que le hace invulnerable al cambio de los ciclos históricos que siempre ha preocupado a Occidente. Mientras los occidentales nos preocupamos por el tiempo, ellos lo manejan mejor que nadie. ¡Paciencia oriental!

Es una lucha desigual que ya la ha colocado como la segunda potencia económica del mundo y que va camino en pocos años –los expertos señalan 2020- de reemplazar el liderazgo no solamente económico de los Estados Unidos, sino el político y estratégico.

MIEDO AL MODELO MIXTO

“China es una necesidad, China es una realidad”, así define a este mercado un bróker español habituado a interactuar allí; pero lo que la frase esconde es la cierta obligatoriedad que a Occidente le supone trabajar con el gigante asiático superando su miedo secular. BBVA, La Caixa,

Telefónica, Alsa, Fagor, Inditex… todas las grandes corporaciones españolas y mundiales tienen negocios en China. Pero en los consejos de administración siempre se escuchan las mismas dudas sobre el retorno de la inversión y el riesgo país. Más aún, muchos recuerdan la presencia de directivos locales que luego se han convertido en el primer competidor de sus empresas.

La fidelidad y la facilidad no son dos virtudes que acompañen a los negocios asiáticos. El modelo mixto económico bajo un férreo régimen político comunista es difícil de conciliar con el mundo occidental democrático, de derechos humanos y de seguridad jurídica.

En las sesiones del Undécimo Comité del Partido Comunista Chino en 1978 comenzó todo. Allí se determinó el giro que su línea ideológica tomaría a partir de entonces, logrando una liberalización de las ataduras que le mantenían anclado en el pasado, para basarse a partir de entonces en la búsqueda de los hechos –una nueva concepción pragmática desconocida hasta entonces en el modelo chino- que conducirían a la conversión del partido y del país en una moderna era de prosperidad. Un mercado mixto que sólo la mentalidad oriental es capaz, si no de comprender, al menos de asumir y explicar.

Las crisis políticas de la represión en Tiannamen o la invasión del Tibet conviven con la fiesta olímpica e inversora. A Pekín se le disculpa lo que a Irán o Cuba no se le permite. La dimensión del mercado y el volumen de inversión imponen la diplomacia del ‘laisser faire, laisser passer’.

Uno de los grandes mensajes que en la festividad de los Reyes Magos de 2011 trajo el viceprimer ministro chino Li Kequiang a Madrid fue un mensaje de paz y tranquilidad a los empresarios españoles respecto a la seguridad jurídica en China; a la par que prometió aumentar las facilidades recíprocas y el buen trato a los residentes de ambos países.

INFRAESTRUCTURAS INFINITAS

Hablamos del mercado potencial más grande del mundo y con mayor potencial de la historia. Quizá sólo la Europa desolada tras la Segunda Guerra Mundial sería comparable a la actual China. Cuando se asumen los impresionantes datos de sus planes de infraestructuras para los próximos años, es evidente que los empresarios de todas las latitudes buscan qué tipo de negocio se puede iniciar allí. Por ejemplo, en el Foro ‘Construyendo una infraestructura Global’ celebrado en Londres (mayo 2010) se hablaron de cientos de miles de millones de dólares en oportunidades de negocio en China tales como el Tren de Alta Velocidad, un producto que desde los ministerios españoles de Industria y de Fomento se intenta liderar en Estados Unidos, en latinoamérica… y en China, por supuesto. Pero, ¿cómo poder participar en esta carrera del desarrollo? La fuerza centrípeta china afecta también a otros sectores, evidentemente atraídos como contrapartida a la recesión global, de la cual si bien el mundo desarrollado está saliendo, a enero de 2011 los índices de crecimiento actual y estimaciones futuras son aún incomparables con los incrementos del PIB chino y de otros emergentes.

Es que si se tiene en cuenta que el Estado chino inyectó 400.000 millones de libras en 2008 para colocar a la economía en la senda expansiva, es prácticamente igual al esfuerzo del gobierno de EEUU, 390.000 millones de libras (586.000 millones de dólares), pero con la diferencia de que la economía china en 2008 era la tercera parte de la norteamericana.

La cuestión es que hasta 2012 la inversión en infraestructuras será del 40% de dicho paquete de estímulo económico, o sea unos 200.000 millones de dólares, de los cuales el 50% es ferroviario (intercomunicar a más de 650 ciudades para 2020, que le otorga una longitud de vías de unos 25.000 km.). Todo por hacer.

Contará con ocho corredores ferroviarios en sentido norte-sur y este-oeste, cuatro para cada una de estas redes. La línea Pekín-Shangai tendrá 1.318 km. Se abrirá en 2011. Conectará con Europa hasta Berlín y Londres, así como con Vietnam, Thailandia, Birmania, Malasia y Singapur.

El paquete también contempla energías renovables (eólicas y nucleares) así como agua potable. Las energías alternativas son otra de las grandes bazas de la industria española, especialmente la eólica, la fotovoltáica y la nuclear.

MISIÓN DE FOMENTO AL ORIENTE

Una delegación del ministerio de Fomento expuso recientemente ante responsables de infraestructuras chinos, el interés de España de colaborar en el desarrollo del AVE de China y de buscar formas de cooperación con las empresas del país.

España insistió en su capacidad técnica y de desarrollo de tecnologías propias con las que cuenta gracias a la gestión del AVE en nuestro país. Este es el caso de los desarrollos de cambio de vía, gestión, señalización e interoperabilidad. España presume de implantación de fabricantes españoles en EEUU, Suiza o Turquía.

España es el primer país de Europa por kilómetros de AVE, asumiendo la segunda posición del mundo por detrás de China. La tecnología española en materia de Alta Velocidad, es un camino de doble dirección, ya que la delegación de Fomento también presentó ante representantes chinos de fondos de inversión y del propio gobierno, las oportunidades de negocio que ofrece España con su Plan Extraordinario de Infraestructuras (PEI) que se va a llevar a cabo con una amplia participación de capital privado. La estrategia del gobierno español es la de reunir unos 17.000 millones de euros cuyo financiamiento provendrá del sector privado (inversión).

FINANZAS ALINEADAS AL DÓLAR

Como consecuencia de la crisis financiera internacional que mostró sus primeros signos en 2007, China tomó la decisión de que su moneda estuviera vinculada al dólar –una medida preventiva- a un cambio fijo de 6,8 yuanes/dólar.

Pero una vez salida la economía mundial del efecto túnel de 2008 y 2009, China ha demostrado en los hechos su interés por apoyar la recuperación económica mundial, impulsando el consumo, para lo cual dejó libre su tipo de cambio hace pocos meses. Este gesto perseguía impulsar el consumo a nivel mundial y apoyar la recuperación de la economía global.

Igualmente sigue habiendo reclamos para que el gobierno chino aprecie aún más su moneda; pero como toda decisión oriental, llevará su tiempo.

A nivel macroeconómico, se estima un incremento del poder adquisitivo de los agentes económicos chinos, lo que podría resultar positivo para las compañías que exportan a este país, especialmente materias primas, aunque no se elimina –ni mucho menos- el desequilibrio comercial existente entre Estados Unidos y China, a pesar de que entre 2005 y 2008 el yuan se apreciara un 21%. No cabe duda que la subida del yuan es una prueba palpable de su aperturismo y búsqueda de acuerdos de más alto calado con Occidente.

SEIS ESPAÑOLAS PREMIADAS

Durante la celebración de su ‘Segunda Conferencia Anual de Business Partners’, que tuvo lugar el pasado 25 de noviembre, la compañía Huawei, proveedor líder de soluciones de red de telecomunicaciones para operadores de todo el mundo entregó el Premio Huawei a la Colaboración Destacada de las empresas Teytel, TCR Comunicaciones, Auxitel, Digitel Ingenieria de Gestión, Insyte Instalaciones y Panalpina Transportes Mundiales.

Jesús Sainz, presidente de PromoMadrid, destacó la relevancia creciente de las inversiones chinas en España y el impacto que pueden tener en el desarrollo económico del país y la generación de empleo.

Ji Xianzheng, consejero de Economía de la Embajada de la República Popular China en España, advirtió en el mismo acto sobre la gran oleada de inversiones y empresas chinas que está por llegar. Aún no son tantas en número las empresas chinas que hayan iniciado su expansión internacional y su implantación en España, razón por la que Ji Xianzheng dijo que es imprescindible la colaboración recíproca entre las empresas de ambos países. Una ventana abierta a los directivos españoles.

Habrá un antes y un después de la Expo de Shangai. “No es por el volumen de negocio, sino por el grado de acercamiento”, dicen algunos de los que allí han estado.

‘MISTER MARSHALL’ ORIENTAL

“Transmitir la fe es exteriorizar la fe que tiene China en que España y la Unión Europea superarán la crisis financiera y la crisis de deuda soberana. Estamos convencidos de que la economía española puede salir de esta dificultad temporal y estamos dispuestos a asumir el deber y la obligación que debe asumir uno de los mejores amigos de España”. Lo dice el embajador chino en Madrid, Zhu Bangzao.

Más aún, el diario español ‘El País’ dio a conocer el día 3 de enero un artículo del vicepremier chino Li Kequiang bajo el título “Mancomunados en la cooperación amistosa para crear en conjunto un futuro maravilloso”. El vicepremier Li indica en este artículo que la asociación estratégica integral entre los dos países se ha desarrollado establemente en los años recientes, con diálogos y contactos directos a diferentes niveles, una confianza política mutua cada vez más consolidada.

Li Kequiang se llevó firmados 16 acuerdos económicos por valor de 7.512 millones de dólares (5.722 millones de euros) y un protocolo de entendimiento con la finalidad de ampliar la relación no sólo en ámbitos donde ya existe – como en el de las telecomunicaciones, las finanzas y el turismo- sino en el de las energías limpias, los sistemas de control de tráfico aéreo y la exportación de aceite, vino y jamón ibérico, así como la cooperación bancaria. Incluyen la compra de productos cárnicos por valor de 10,1 millones de euros, además de 9 millones en aceite de oliva, 6 millones en vino y casi 200.000 euros en jamón serrano.

Además, Li apostó por la mayor industria española: el Turismo. Dijo literalmente: “Vamos a seguir alentando a los ciudadanos chinos a venir a España de turismo y a pasar sus vacaciones para disfrutar de su paisaje y el folclore ibérico”. Y aunque están muy lejos, un sólo 1% de 1.300 millones de habitantes siguen siendo 13 millones de turistas. De hecho, el Gobierno prevé que 300.000 turistas chinos visiten España en 2012 y un millón lo haga en 2020, gracias al Plan Turismo China, impulsado por el ministerio. Dicho plan, que el titular de Industria, Miguel Sebastián presentó en su reciente visita oficial a China el pasado 14 de diciembre, incluirá acciones para adaptar la oferta española al turismo chino: guías en mandarín, adaptación de horarios de comidas y la formación de guías turísticos bilingües.

Pero lo más importante para los inciertos momentos que está viviendo el Gobierno de España y los mercados financieros es que el representante chino prometió salvar a España de la crisis de deuda y financiar al Estado español. No sólo por España, sino porque salvando a España salva a la UE, al euro y a su principal mercado.

El viceministro chino de Comercio, Gao Hucheng, anunció que China seguirá comprando deuda pública española. Y el embajador chino en Madrid, Zhu Bangzao, subrayó que el objetivo de la visita de Li estaba claro: “Transmitir la confianza de China en que España puede superar sus actuales dificultades”. El diplomático calificó de “pleno éxito” la visita por la repercusión que tuvo en la bolsa y el mercado de la deuda, ya que China ha “decidido dar a España (su apoyo) en un momento de crisis y va más allá de la relación bilateral. Ese apoyo tiene otro destino, la UE, porque sin la recuperación de España la UE se ve afectada”.

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