La personalidad del éxito

Cada vez que nos referimos a las diferencias entre aptitud y actitud, destacamos la importancia de ésta última tanto en la vida personal como laboral. En la doctrina del liderazgo la actitud es importante, pero hoy nos interesa analizar más en profundidad cuestiones referidas a la personalidad, concretamente determinados rasgos.

Al líder se le valora la actitud que se le supone (empática, positiva, dialogante, que transmite confianza y credibilidad, etc.), pero la personalidad importa de manera decisiva., porque para tener actitudes como las descritas, se requiere tener también una personalidad empática, positiva, dialogante, etc. La cuestión es que no siempre personalidades de estas características, tienen actitudes coherentes con estos atributos personales, por lo que la diferencia que marcan los líderes efectivos, es que el rasgo distintivo de su personalidad, es la coherencia: hablan, actúan, generan confianza, etc. en relación directa a lo que ellos son, sin trampas. Se muestran al desnudo y actúan en consonancia.

exito

Una personalidad que sobresale en el liderazgo actual, es Richard Branson, fundador y máximo responsable de Virgin Group. Cuando Branson afirma: “no pensé realmente mucho en mi primer plan de negocios. Sencillamente seguí adelante y lo hice” afirma que el cree que fue la mejor cosa que hizo en su vida y que es la táctica que lo ha acompañado para definir su aproximación a lo que después se conviertió en un plan de negocio. En su filosofía prevalece la acción.

La manera de hacer las cosas (el estilo de liderazgo) es la que en definitiva condiciona que tengamos o no éxito en lo que emprendamos.  Pero previo a iniciar la acción, tendrá que existir un pensamiento que sumado a nuestros valores y principios nos está alertando de que vamos en el buen camino. Conocimiento, experiencia e intuición. No falla. La llave de la personalidad de estos grandes líderes.

Cuando observamos la trayectoria de los empresarios más exitosos, a priori parece que su personalidad es similar al común de los mortales. Esto es cierto en la superficie, en la que casi todas las personas se relacionan con las mismas reglas, comparten similares intereses, valores, etc., aunque si analizamos en profundidad, en realidad existe algunas características muy específicas en los líderes exitosos respecto al resto, que es la que ha marcado la diferencia en ese camino hacia el éxito.

Cada empresario exitoso ha tenido sus momentos de gloria y también los valles de sombras. Los altibajos en todo proceso de liderazgo son normales, aunque lo que no es un síntoma de normalidad, es que los fracasos se conviertan en una constante.

El éxito no significa que se esté exento de fracasos anteriores. Todas las personalidades destacadas del liderazgo empresarial, alguna vez han experimentado la sensación de derrota. La cuestión es qué hicieron para ponerse de nuevo en pie. Una mayoría han experimentado sonados fracasos antes de que llegara la fama y la fortuna. Lo que diferencia a estos empresarios exitosos del resto que no han podido abrazar ese éxito buscado, es su voluntad de aprender de sus errores, intentarlo de nuevo y lo más importante de todo, saber escuchar los consejos de otras personalidades de los negocios que han transitado antes que ellos el camino del éxito.

En la última convención del National Small Business Week (Semana Nacional de la Pequeña Empresa) que se celebra en Estados Unidos, se llegó a preguntar a algunos de los empresarios más exitosos cuál había sido el mejor asesoramiento empresarial o más impactante que hubieran recibido a lo largo de su carrera profesional y/o empresarial.

De todos ellos tomamos algunas declaraciones que consideramos ilustran perfectamente la orientación que estamos dando a nuestro artículo de hoy:

1º) Sheryl Sandberg, directora operativa de Yahoo, afirma que el mejor consejo que ha recibido en su carrera fue del CEO de Google, Eric Schmidt, en el momento en que ella estaba pensando en no aceptar la oferta del gigante de los buscadores. Fue entonces cuando Schmidt le dijo: “Al elegir un trabajo sólo un criterio importa y es el del crecimiento rápido. Si a Ud. le ofrecen un asiento en una nave espacial, no pregunta cuál es el asiento, sólo se sube a la nave”.

Sandberg sintetiza su pensamiento en que hay que “medir muy bien las increíbles oportunidades que nos surgen en el camino”.

2º) Tim Ferris, ha sido catalogado por Fastcompany.com como uno de  los más innovadoras hombres de negocios. También la revista Forbes ha dicho de él que es uno “de los nombres que Ud. necesita conocer” y considerado la séptima personalidad más poderosa del ‘Newsweek’s Digital 100 Power Index for 2012′ (Índice de poder digital 100 de Newsweek en 2012). Asesor de empresas como Uber, Facebook, Twitter, Evernote, y autor de libros como ‘The 4-Hour Workweek’ (La semana laboral de 4 horas) y “The 4 Hour Body: An uncommon guide to rapid fat loss, incredible sex and becoming superhuman” (El 4 Cuerpo de horas: una poco frecuente y rápida guía  pérdida de peso, el sexo increíble y convirtiéndose sobrehumano). Es realmente original el consejo que considera que más le ha impactado de todos los que ha recibido: “cada uno de nosotros es el promedio de las cinco personas más exitosas”, en el sentido de que para superarnos tenemos que emular a los que sobresalen, de ahí que una media de comportamiento de personalidades destacadas tiene que ser forzosamente un manera de conducirse exitosamente en la vida y en los negocios.

3º) Vanessa Van Edwards es autora e investigadora del comportamiento humano. Columnista de ‘The Huffington Post’, habiendo sido sus cursos e investigaciones presentados en CNN, Forbes, Business Week y el Wall Street Journal. Es una destacada consultora y conferencista. Respecto a los consejos recibidos que considera han sido esenciales para su desarrollo profesional, sostiene que cada vez que uno se dice a sí mismo que “esto ya lo sé” o “este trabajo no es para mí”, hay que preguntar en nuestro entorno conocido ¿cómo puedo hacer para realizar esta tarea?, porque es en ese instante que la mente se pone en forma de aprendizaje y le ayuda a ver oportunidades en todas partes. Para Van Edwards lo que debe prevalecer es la voluntad de aprender, por lo que el rasgo más importante de personalidad de un líder es jamás cerrarse a intentar comprender, analizar y aprender algo nuevo, o diferente, o que ha sido impuesto por el cambio.

Pompa y circunstancia

Cuando se trata de la observación de los empresarios más conocidos del mundo y descubrir lo que les ayudó a lograr el éxito, es fácil quedarse en la idea de que muchos de ellos se han dado oportunidades en el momento justo. Esta percepción está vinculada a una valoración de si tuvo o no suerte en sus actividades empresariales. Pero podría decirse que es una visión un poco ingenua para mirar al éxito sólo por un azar de circunstancias, cuando en realidad son muchas las influencias que concurren a que pueda llegarse a coronar el Everest.

A grandes líderes empresariales de las últimas décadas como Jack Welch, Bill Gates, Warren Buffett, Richard Branson, Steve Jobs, Lee Iaccoca, etc. les acompañaron circunstancias favorables y cierta dosis de suerte, pero lo que prevaleció en ellos, justamente para superar sucesos que eran muy adversos, fue su gran preparación personal, inteligencia y rasgos de personalidad que saben tomar ventaja desde la primera de las oportunidades que se les ponga delante. Saben reconocer mejor que nadie cuándo y cómo atacar a esas oportunidades, convertirlas en acciones y generar resultados positivos. Los grandes líderes son proclives más a la acción que a la planificación. Todos ellos practicaron y siguen haciéndolo los que están en activo, la escucha y especialmente hacer caso de los consejos.

Es evidente que existen ciertos rasgos de personalidad claves en la creación y desarrollo de organizaciones que resisten el paso del tiempo, de los cuales vamos a considerar los más relevantes:

1º) Capacidad de recuperación después de un fracaso.

Una cosa es la temeridad y poner en riesgo recursos y organización, sea por planificación insuficiente, errores en la implementación de las acciones, etc., pero otra muy distinta, es que por más ajustadas y precisas que sean tanto la planificación como la ejecución, siempre en el ADN de las empresas su núcleo duro sea asumir determinado nivel de riesgo.

Por lo que uno de los rasgos más destacados de las personalidades de éxito es hacer un rápido feed-back de lo que ha salido mal y casi sin interrupciones ni descansos, volver a retomar el camino hacia las metas que ya estaban fijadas haciendo los ajustes pertinentes, aunque cuando esto no es posible, se revisan objetivos y las metas que puedan alcanzarse con efectividad.

2º) Estar dispuesto a escuchar.

Es común que personalidades importantes en las empresas no tengan la virtud de escuchar. En cambio, los líderes de éxito si algo les caracteriza, es la capacidad de escucha hasta en el más mínimo de los detalles. Quieren conocer de primera mano cuáles son los problemas y se nutren de las opiniones de los demás.

Las personalidades de éxito tienen el rasgo característico de saber rodearse de personas que no sólo son buenas técnicamente y de experiencia probada, sino que generan confianza y credibilidad en los proyectos que asumen. No temen al talento, sino que incorporan todos los inputs de su personal talentoso en la visión particular que el líder tiene del negocio, lo que amplía sustancialmente su horizonte.

3º) Seguir el instinto.

Un rasgo muy desarrollado en el líder efectivo es una personalidad que está siempre “en guardia”, expectante ante lo que puede suceder. No sólo trata de anticiparse, sino de estar planificando de antemano los pasos a dar en cuanto suceda lo que está previendo.

Toda esta información proviene de hacer un análisis del entorno, buenos asesores, experiencia de la empresa, la tendencia actual del mercado, pero muy especialmente, el “buen olfato” del líder de por dónde van a decantarse los acontecimientos. Esto le da una gran ventaja. Es como el instinto cazador de la leona en la sabana, cómo se acerca y de qué manera rodea a la presa para finalmente atacar.

Este rasgo del instinto no puede sobrevivir si no siente una pasión por lo que hace, pero especialmente, una ilusión por lo que vendrá, del cual el líder es parte esencial de ese nuevo escenario. Como el consejo de Vanessa Van Edwards de que siempre hay que dejar espacio para el aprendizaje, lo que hace que la curiosidad innata y el instinto que surgen del interior en estas personalidades de éxito denoten una marca indeleble: una pasión a “prueba de bombas” (todo tipo de adversidad).

A los desafíos se enfrentan con la fuerza suficiente para influenciar de manera decisiva a sus equipos de trabajo, siendo finalmente la tipología personal que brinda a organizaciones, equipos y personas, la llave de la creatividad, la solución a los problemas o el método de cómo deben enfrentarse a los retos. En todo caso, sienten también pasión por enseñar y capacitar a todos los miembros de sus equipos, para que puedan seguir con facilidad esa senda del éxito que exige mucho esfuerzo y sacrificio.

Artículo coordinado por José Luis Zunni, director de ecofin.es, en colaboración con Salvador Molina, presidente de Foro ECOFIN, Javier Espina Hellín, miembro de ECOFIN Business Schools Group, y Ximo Salas, miembro del ECOFIN Management & Leadership de ECOFIN.

 

 

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