2016, el año del liderazgo

Se ha convertido ya en una costumbre que las publicaciones más importantes del mundo en materia económica y empresarial, hagan por estas fechas un especial dedicado a los eventos más importantes que han ocurrido -según su criterio- en el año que se cierra, al mismo tiempo que hacen una apuesta por cuáles serán las cuestiones económicas, políticas y sociales más trascendentes para el año nuevo.

Desde esta tribuna de ECOFIN Management & Leadership, haremos un planteo diferente: no sucesos, sino aspectos doctrinarios del management y del liderazgo a tener en cuenta para 2016.

calendario

1º) No por culpa del árbol dejar de ver el bosque

Ortega y Gasset lo decía de manera llana y directa, porque si algún error que cometemos con frecuencia, es justamente no elevar la visión sobre lo que tenemos delante, confundiendo o dejándonos confundir por el árbol y no visualizar todo el entorno.

Si Ud. es un directivo en empresas de servicios, como consultoras, compañías financieras, etc., no tiene que olvidarse cuál es su negocio. Por más que dependa de varios asesores tanto internos (miembros del consejo y alguno de ellos también director de un departamento) como externos (consultores, auditores, etc.), nunca debe perder de vista la esencia de su negocio. No tener la percepción que se ha perdido ese leit motiv original para el cual se creo la empresa.

Si es una cadena hotelera, por más importante que sea su impacto internacional, que los clientes no tengan la sensación de que son personal ejecutivo y consumidores de una o dos noches de media, sino que esperan encontrar hospitalidad y sentirse como en casa. Mantener la pureza y la originalidad del negocio, es lo que ha hecho grande a muchas organizaciones, justamente por el fuerte liderazgo de sus creadores y también, de alguno de sus directores que se convirtieron en auténticos líderes.

 2º) Erradicar dudas sobre nuestros talentos y habilidades

Otra cuestión también a tener muy en cuenta como líder de su organización, es acostumbrarse al hecho de que muy a menudo, se enfrenta con una oferta de su competencia, que parece pone en duda el valor de sus talentos, ideas, servicios o productos. No tiene que asustarse ni deprimirse, porque Ud. es el único árbitro de sus ideas, servicios o productos con los que entra en lucha con su competencia. Por tanto, aquella aparente crítica y también depreciación del verdadero valor de su negocio, no debe llevarlo a conformarse, sino a pelear por lo que Ud. siente que vale y que lo que ofrece su organización es diferente.

3º) Mirarse a sí mismo en su relación con los demás

Cada vez que el líder se preocupa por mantenerse fiel a esa esencia referida, tiene que obligarse a mirarse a sí mismo en relación con los demás, al mismo tiempo que el resto de personas también haga lo propio entre ellos y con su líder. Entonces,  reconociendo todas las partes que la comunicación debe tener claridad y transparencia, reafirma el sentimiento que cada uno de ellos tiene sobre las expectativas que se han creado sobre su desarrollo profesional y personal.

No hay daño peor que crear expectativas falsas (un líder efectivo jamás lo hace), pero tampoco es bueno, por un exceso de prudencia a veces incomprensible, ser excesivamente cauto en cuanto a las expectativas que se transmiten a las personas, porque se termina desmotivando y quitando fuerza a los equipos.

 4º) Todos a bordo

Asegurarse de que todo el mundo está a bordo (han sido debidamente informados y comparten objetivos) antes de tomar decisiones de negocios, ayudará a garantizar que el líder facilite el trabajo de las personas porque su rendimiento no se ve afectado por dudas, rumores, sentimientos encontrados, etc.

 5º) Velocidad de respuesta en las acciones

Muchas veces, tenemos que tomar decisiones rápidamente sin tener la suficiente información y el tiempo necesario. Es que no todas las acciones que se llevan a cabo tienen el grado de precisión que nos gustaría, cuando justamente por problemas de mercados que evolucionan a gran velocidad, tecnología que no para etc. nos vemos obligados a tomar decisiones aunque no estemos satisfechos con todos los antecedentes (información, datos, aspectos legales, etc.) que obran en nuestro poder.

Por ello, la característica del líder efectivo, es que puede ser reflexivo al mismo tiempo que rápido. Diligente en su análisis. Tomar la decisión con velocidad y no dejarse atrapar por un exceso de diagnósticos, análisis y planificación, que sucede con más frecuencia de lo que debiera, por lo que impacta negativamente en la puesta en marcha de las acciones.

 6º) Confusión en la toma de decisiones

En la actualidad puede generarse cierta confusión en el proceso de toma de decisiones, debido a la aceleración de la innovación tecnológica y las consecuencias en la estructura y acciones de las organizaciones. El rol del líder experimentado y eficiente se convierte en clave, porque centrará los esfuerzos en definir sin demoras cada paso que considere necesario para implementar acción por acción,  sin pérdida de tiempo a pesar de las dudas que se habían generado. Por tanto, cubrirá el vacío, sea de la información necesaria como de ciertos reparos en su personal, especialmente mandos intermedios que no tienen muy claro cómo proceder, mediante una decidida escucha activa del personal, en particular, los que están muy directamente vinculados al proyecto o a los problemas surgidos.

Centrando los esfuerzos en ayudar a las personas a entender lo que se quiere hacer y recibir su feed-back de manera clara y contundente. No estar pendiente tanto de lo que se dice como de lo que debemos escuchar como líderes.

 7º) La tecnología nos condiciona pero no nos coarta la libertad

Vivimos actualmente pendiente de cuál es la nueva APP que nos facilite alguna otra actividad en nuestra vida cotidiana. Esto es un proceso imparable, que requiere mucha creatividad e imaginación de parte de las nuevas start-ups que salen a una competencia feroz en los mercados globales, pero no por ello las organizaciones convencionales, especialmente las punteras, deben darle poca importancia a estos procesos creativos. Porque influirán en la forma de comercializar los productos y servicios que ellas ofrecen, a pesar de su dependencia tecnológica con las primeras.

Estamos en un momento de fabrica de ideas colectiva, porque se están inventando cosas nuevas todos los días. Esto crea nuevos servicios y productos, lo que requiere nuevas capacidades o actualizar las que tiene la organización en el presente. La dependencia y condicionamiento que la tecnología tiene en la vida de organizaciones y personas (determinismo tecnológico) no implica que se deba coartar la libertad creativa y de toma de decisiones.

 8º) Priorizar creatividad y liberar talento

La carrera por el éxito tiene una consigna clara: tomar acción y crear permanentemente nuevas oportunidades. Es por ello, que las start-ups de gran innovación y desarrollo tecnológico, priorizan la creatividad y facilitan como sea la liberación del talento de su personal, para que no haya ni horarios ni otras cuestiones que pongan cortapisas a la capacidad de aplicar todo el know-how disponible a nuevos usos, que es lo que transforma la propia innovación en una auténtica carrera de competición del cual no se puede bajar.

El impacto que esto produce en el resto de empresas (más grandes o más pequeñas) y por supuesto, la sociedad en su conjunto, es también imparable y casi en su mayoría, todo este tejido empresarial tiene serias dificultades en adaptarse a la velocidad del cambio tecnológico.

 9º) Que los equipos de trabajo sean equipos

No es un galimatías, porque cobra suma importancia la figura del líder en su relación con los equipos de trabajo, ya que hay que reconocer – son muchas las personas que aún hoy les cuesta hacerlo- que dos o más personas que trabajan juntas no constituyen de manera automática un equipo. Da igual que sean miembros del mismo desde hace dos años, o que incluso, sean socios a partes iguales. Equipo significa compartir y apasionarse al mismo tiempo, por esa capacidad de crear e implementar, que no todas las personas pueden llevar a cabo con eficacia por más que compartan teóricamente esa palabra mágica: equipo.

Artículo coordinado por José Luis Zunni director de ecofin.es. En colaboración con Salvador Molina presidente de ECOFIN, Javier Espina Hellín miembro de ECOFIN Business Schools Group, y Ximo Salas, miembro del ECOFIN Management & Leadership de ECOFIN.

 

 

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