El egosistema digital

Llamó a la puerta sin ser convocada. No estábamos preparados para recibirla. ¡Nos pilló en pijama! Pero allí estaba ella en todo su esplendor. Nos pusieron la alfombra roja de las redes sociales y… ¡ya está! Nos lanzamos al postureo, la improvisación, la superabundancia, la verborrea, la redifusión de mensajes ocurrente, el me gusta, la diferenciación hasta cuotas absurdas… Fuimos abducidos por el ecosistema digital de los blog, el facebook, los tuitter, el linkedin para cazatalentos y el whatsapp que todo lo alcanza.

Vivimos pegados a una pantalla (o muchas). Construimos la realidad paralela de lo que llamamos el mundo digital. Pero casi sin querer, el primer mundo se convirtió en el segundo, porque ya importa más cómo te ves en internet, que qué tal de mona estás en el espejo antes de salir de casa.

La generación zombie deambula por las calles y plazas de la ciudad sin levantar la vista de sus pantallas, tecleando whatsapp y releyendo facebook . Pasamos al lado de generaciones obsoletas de abuelas que con cara absorta parecen sin oxígeno para respirar los nuevos tiempos digitales. Hasta los restaurantes se han hecho más silenciosos, porque llamamos al camarero pulsando un botón, pagamos la cuenta leyendo el código QR con el móvil y mantenemos conversaciones a distancia desde nuestro smartphone sin prestar atención al resto de los comensales que hacen exactamente lo mismo.

ego

Yo me acuso. Confieso ser parte de la sociedad zombie que deambula en busca del reconocimiento social de las redes sociales, de la comunicación sin voz y el silencio monacal del teclado con pantalla. Yo también fui humano un día. Hoy, me confieso zombie.

No es un cambio tecnológicoEs una revolución sociológica que estudian las escuelas de negocios, las consultoras y los sociólogos. Creyeron que eran cosa de los jóvenes millenials y de las nuevas generaciones X y Z. Nos advirtieron contra los nativos digitales, esos que cambiaron el hacha y el taparrabos por un smartphone y el Snapchat. ¡Qué vienen los indios!

Mentira, el virus es contagioso y poco a poco ha impregnado todo el cosmos: las tiendas son zombies automatizados, la tarjeta de embarque está robotizada, las pocas llamadas de voz las realizan bots para vendernos teléfonos y seguros dentales… y hasta varios robots humanoides me pidieron amistad por LinkedIn.

Pero la mentira se hace verdad cuando se democratiza. La mayoría, más allá de la barrera generacional, nos hemos contagiado del mal que asola nuestro tiempo: el egosistema digital. Nos ha abotargado, entontecido, simplificado binariamente, limitado en nuestro alcance global, distraído de la realidad circundante.

Miramos al infinito desde nuestros smartphone para no mirar miopes a lo más cercano, amigable y nuestro. Eres un bit del egosistema digital, ¡y lo sabes!

Salvador Molina, presidente del Foro ECOFIN, de ProCom y consejero de Telemadrid

Shares

, , , , , ,

Los comentarios están deshabilitados.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This