El aprendizaje del liderazgo

Mahatma Gandhi lo expresó a la perfección: “Vive como si fueras a morir mañana…aprende como si fueras a vivir toda la vida”. Es evidente que el verbo aprender forma parte de nuestra esencia humana, desde que nacemos hasta que dejamos de existir. Incluso los grandes líderes políticos y empresariales siempre están aplicando aquella vieja receta de nuestras abuelas: “El saber no ocupa lugar”.

Líderes empresariales como Bill Gates, Warren Buffett o Richard Branson, y líderes políticos como Angela Merkel, Barack Obama o Francoise Hollande, tienen en su mesita de noche alguna última novedad que les han recomendado leer, o simplemente un libro de narrativa que les haga desconectar de sus responsabilidades.

El cerebro es como cualquier otro músculo, hay que entrenarlo para que se haga fuerte. El problema es que la mayoría de nosotros tratamos de aprender y ante la menor dificultad se dan por vencidos demasiado rápido. La falta de eficiencia conduce a una falta de resultados, lo que conduce a la desmotivación. Pero no tiene porque ser así. Podemos “aprender a aprender”.

aprendizaje

Razones para seguir aprendiendo

La tendencia natural de cualquier persona, tenga la profesión que tenga, es crecer. El desarrollo personal es clave para vivir una vida plena y tener una carrera exitosa. La pereza o el no estar dispuesto a invertir nuestro tiempo en aprender, no forma parte de la tipología de los líderes mencionados.

Si aprender es consustancial con la vida misma desde que nacemos, en nuestro desarrollo profesional siempre habrá nuevas habilidades y técnicas que debamos incorporar para seguir siendo competitivos. La gente con éxito sabe que tiene que seguir aprendiendo, y permanecen atentos a cualquier novedad que les aporte respuestas.

Si esto no fuera así, no existirían ni los seminarios ni las jornadas en las que uno o más expertos enseñan a otro grupo también de expertos. Que por más experiencia profesional que tengan, necesitan conocer las últimas tendencias.

El campo del conocimiento es tan amplio, que no se resuelve con la simple lectura de uno o dos libros. Tampoco entrando en Wikipedia o buscando en Internet. Hay experiencias que tienen que ser transmitidas por las personas con trayectoria en la formación, coaching, etc., y que pueden hacer ver a los asistentes cosas que no han visto aún, a pesar de los esfuerzos en las lecturas que se hayan hecho.

A veces, simplemente es una cuestión de enfoque, o que su cerebro no está entrenado aún en esta nueva forma de pensamiento. De ahí el éxito en los últimos tiempos, de profundizar en los cursos de capacitación directiva, en nuevos modelos de pensamiento como son el crítico o el paralelo.

Para poder vivir la vida al máximo, debemos buscar continuamente formas de mejorar. Incluso en nuestras propias empresas, debemos esforzarnos para ayudar a nuestras organizaciones en áreas que están fuera de nuestra zona de confort. Lo que es cómodo es fácil, pero nunca será lo que nos haga progresar en la vida.

Las organizaciones punteras a nivel mundial se han dado cuenta del poder de la enseñanza, y por ello promueven y apoyan a su personal a aprender las habilidades que, más tarde, serán aprovechadas por la empresa. O sea, algo así como que el aprendizaje vuelva al puesto de trabajo. Y el retorno de la inversión en aprendizaje siempre dará beneficios.

Recientemente, en uno de los tantos debates que se abren en Linkedin, se recordaba un diálogo entre un director general y un director de Recursos Humanos. Este último quería sembrar la duda en su director general, ¿qué pasaría si invirtieran en formación de los empleados, y estos finalmente dejaran la empresa? La respuesta del director no se hizo esperar: ¡qué pasaría si no los formamos y se quedan! Es una sabia reflexión que va unida a una de las preocupaciones que en la actualidad tienen las organizaciones, y sobre la que ya hemos debatido en artículos anteriores, en referencia a la retención del talento.

Para todas aquellas personas que no lo tienen claro, ya sea por desconocimiento o porque efectivamente están atrapados en un día a día de agenda que no les da un segundo de tiempo libre, hay algunas razones que pueden hacer reflexionar a estos profesionales, para volver a considerar sus estrategias de crecimiento personal y profesional. Sin duda, en cuanto analicen un poco la cuestión de su crecimiento y escalera de la vida, el aprendizaje se convertirá en una herramienta clave para vivir una vida plena y tener una carrera exitosa.

Aprender proporciona felicidad

El aprendizaje no es una tarea sencilla, y con frecuencia puede convertirse en frustrante. Aunque la tarea es difícil, nada supera al alcance de una meta. Varios estudios han demostrado que cuánto más ambiciosos son los objetivos que nos planteamos, más felices somos. Pero además esto tiene una recompensa: cuando decidimos nuestras propias metas, nuestra felicidad no depende de los demás. Incluso, ya no importa cuántas sean las horas que invirtamos en el proceso de aprendizaje, cuando estamos viendo los resultados y los cambios que produce en nuestra vida. Todo desarrollo personal en línea con esos sentimientos de satisfacción por los logros obtenidos, nos generan tranquilidad y serenidad para afrontar nuevos retos. Nos da seguridad.

El aprendizaje en equipo

No sólo se trata de la capacidad de aprendizaje individual, sino de la de todos los miembros del equipo. Por ejemplo, la capacidad de reaccionar ante las diferentes situaciones que se presentan a diario, será mayor cuanto mayor sea el nivel de aprendizaje de todos los miembros.

Cuando estamos preocupándonos por aprender tanto como sea posible, hay menos posibilidades de que cometamos errores, o de que nos surja el miedo frente a situaciones desconocidas. Además, en las situaciones normales que todo el mundo conoce, aprender también hace que la gente sea más humilde y menos arrogante.

Cuando el líder de equipo hace comprender a sus miembros que uno tiene que aprender del otro y todos a su vez en conjunto, la tarea final de supervisión es mucho más fácil. El líder efectivo deja claro que también quiere aprender de aquellos detalles que algún miembro del equipo le señala y que a lo mejor, hasta la fecha, habían pasado inadvertidos. Esa humildad no sólo es buena para las relaciones interpersonales, sino que produce grandes ahorros al evitarse pérdidas de tiempo en procesos que no están dando resultados.

En los equipos de trabajo, aprender es saber interpretar la realidad, compartirlo con los demás y buscar las estrategias adecuadas para resolver los problemas.

La interacción personal 

En cada interacción que tiene una persona con otra dentro de la organización, se está produciendo una forma de aprendizaje. Los miembros del equipo se advierten recíprocamente e intercambian información útil.

Aprendizaje y curiosidad

Cuando humildemente reconocemos nuestras limitaciones y queremos aprender, hay una cuestión que no deja de sorprender: se puede aprender mucho sobre temas que hasta ahora pensábamos que no tendrían ningún interés para nosotros. Pero teniendo la mente abierta y predisposición para el aprendizaje, podemos aprender de una simple conversación, del diálogo que dos actores mantienen en una película etc. La capacidad de observación es un don que tienen los líderes que señalábamos al comienzo, que siguen siendo unos enamorados de la vida, tomando prestado de ésta todo aquello que creen que es susceptible de mejorar.

De ahí que Branson reitere que el éxito de Virgin es tomar el pulso a los consumidores, y saber en qué van a mejorar con sus nuevos productos el nivel de vida de sus clientes. La preocupación por la mejora en la calidad de vida de las personas es un aprendizaje que Virgin ha incorporado como fórmula mágica para el éxito empresarial. La obsesión de Branson es: “Vivir observando la sociedad y el mercado para aprender a ser mejores”.

Cultura de la organización

Como líder de una organización, es necesario que el aprendizaje sea una parte de su cultura. Una manera de empezar es enseñarles a los demás lo que se ha aprendido con el tiempo. Quizás la mejor definición que hoy podemos hacer del liderazgo es: la acción por la que un líder forma a los nuevos líderes.

 

Artículo elaborado por: Salvador Molina, presidente de ECOFIN, José Luis Zunni ,director de ecofin.es  y Eduardo Rebollada Casado miembro del blog de Management & Leadership de ECOFIN.

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