Cómo triunfar en los negocios

El mago nunca revela su truco. Sin embargo, no hay reunión de emprendedores donde no se percuta al ponente con esta pregunta: ¿cómo triunfó?, ¿cuál es la fórmula mágica del éxito? Y las respuestas son tan dispersas como el ser humano: talento, esfuerzo, oportunidad, suerte, compromiso, idea brillante, concurrencia de factores, personas, experiencia del equipo directivo, necesidad del mercado, innovación, etc., etc. La verdad, toda la verdad es que sí hay ingredientes para esa receta del éxito. Lo importante es la relación de cantidades en cada momento y la mano del cocinero. Veámoslo.

El camino hacia el éxito empresarial rara vez es sencillo. Pongamos por caso una joven start-up tecnológica, que habiendo sido producto de una idea brillante de uno o más socios, probablemente compañeros de estudio de la universidad, el producto exitoso que ha conquistado el mercado es la consecuencia de una gran cantidad de trabajo duro, bien ejecutado y sostenido durante un largo período de tiempo.

Si bien el éxito de las start-ups generalmente se produce por su característica intrínseca en un período relativamente corto de tiempo, son muchas las horas hombres incorporadas y seguramente también, una cantidad de fracasos previos, intentos fallidos y errores capitalizados. que han sido corregidos a tiempo y reconducido recién el camino del éxito. Pero siempre con una dosis de trabajo que realmente no se puede medir, porque en definitiva, podría ser considerada anti económica por la cantidad de horas y asignación de recursos aplicados en relación a los resultados obtenidos en los primeros años de vida de una empresa, aunque vaya bien encaminada hacia buenos resultados.

Richard Branson es un líder cuyo éxito como él mismo indica, se basa en escuchar y atender las recomendaciones de su equipo.

Richard Branson es un líder cuyo éxito, como él mismo indica, se basa en escuchar y atender las recomendaciones de su equipo.

Aprender el negocio

Si se trabaja para una organización importante y que es un referente en el sector, en caso de que se esté pensando iniciar una actividad empresarial en breve con otros socios, todo lo que se pueda aprender del sector en el que se está trabajando actualmente, será siempre poco frente a lo que se tiene que saber y dominar para competir dignamente en el mercado.

Hay que tomarse el tiempo para aprender no sólo cuál será la función principal y responsabilidades que se deben asumir, sino también para obtener una comprensión más amplia del negocio: el entorno competitivo, las fuerzas del mercado, cuál es el valor añadido que la empresa da a sus clientes, etc.

Nadie se convierta en experto en todos estos campos, pero al menos tener una comprensión clara del trabajo y las cuestiones claves a nivel macro es siempre útil.

Cuando llega el tiempo de emprender

Una vez que se abre a la categoría de emprendedor debe hacerse una persona indispensable para su personal. Hay que tomarse el necesario tiempo para entender y comprender lo que realmente sus jefes y personal necesitan. No sólo lo que se necesita de su rol actual como líder, sino hacer un análisis en profundidad de cuáles son los problemas preocupantes, sean operativos con clientes, o cuestiones atinentes a problemas en las relaciones interpersonales, especialmente se hay conflictos potenciales en puerta y un sinfín de situaciones que le pueden quitar el sueño hasta al más experimentado de los líderes empresariales.

Trate de ver las cosas a través de los ojos de los demás. Cuanto más sustantiva sea la asistencia que pueda proporcionar y más brechas pueda cubrir, más valiosa será su aportación y presencia para una organización.

Soluciones o problemas

Como se dice coloquialmente que si “en vez de ser parte del problema se es de la solución”, entonces ya se ha recorrido una parte importante del camino. El estado habitual de las circunstancias por la que atraviesa una organización, es demasiado complejo y hay que reaccionar con rapidez, para que se pueda hacer algo con garantías en respuesta a los problemas o retos que se ponen por delante. A veces poco se puede hacer en espacios corto de tiempo, pero es mucho lo que se puede sembrar para períodos mayores en los que se supone se está conjugando la sostenibilidad de la empresa.

Al luchar con problemas difíciles en su propia área, naturalmente no siempre pueden resolverse todos los problemas que le plantean los demás, como los que debe resolver por ser propios de la función de líder. Pero sin duda puede valer la pena el tiempo extra que se dedique al personal para poder resolver conjuntamente en base a una gama de opciones viables, las cuales deben incluir no sólo la solución recomendada por el líder, sino compatibilizándola con la sugerida parte de una o más personas. Por ejemplo, por un jefe de equipo o director de departamento, de manera de que se perciba un interés real por la aplicación de acciones que surjan de los empleados, para que éstos tengan la sensación que la suya es una contribución efectiva y que acelera de manera clara el compromiso entre todas las partes.

Este enfoque demuestra las capacidades del líder de aplicar el pensamiento crítico y puede ser un ahorro de tiempo muy valorado especialmente cuando las personas en las funciones en las que ha sobrevenido un problema, no tienen ni un minuto sobrante dada la cantidad de cuestiones a resolver cada día.

El compromiso con los empleados una prioridad

Trabajar para una organización que hace que el compromiso y el reconocimiento de los empleados sean una prioridad es uno de los mejores aprendizajes, sea que se va a ejercer en el futuro inmediato una posición de líder como si no.

Muchas empresas hablan de lo mucho que valoran a su personal, sin embargo, cuando se analizan las acciones siempre existen divergencias entre palabras y hechos. Justamente la función de un líder efectivo, es reducir la brecha entre lo que acontece y lo que se estima deber acontecer, lo que hace que el tiempo se aproveche al máximo para evitar situaciones en las que prevalezcan las palabras y no los resultados. Eso sí, cuando se llega a éste, los líderes efectivos animan a los empleados a establecer y alcanzar ambiciosos objetivos.

El desarrollo personal y profesional deriva entonces de haber sido inspirados y motivados por su líder, no sólo para hacer un mejor trabajo, sino porque les están marcando el camino del éxito que va mucho más allá de la función concreta de cada persona, aunque sí se les señale su importante porcentaje de contribución en ese trayecto de buenos logros y metas.

Y una cultura corporativa que se asocia activamente con los empleados para ayudarlos a crecer proporciona un entorno ideal para cultivar una carrera en ciernes. Nunca es suficiente el tiempo de dedicación al personal para demostrarle que la dirección está muy interesada en todas y cada una de las personas.

Este tipo de entornos facilita que las personas creativas saquen a relucir su talento y puedan compartir experiencias y nuevas perspectivas de desarrollo. Esto es consecuencia de la acción de ellas mismas junto al estímulo y motivación que el líder ha ido aplicando poco a poco, creando ese vínculo especial de que todo es posible y de credibilidad que hace que el personal esté confiado que van por el camino acertado.

Éxito

Cómo tener éxito en su propio negocio

No existe una fórmula clara para tener buenos resultados que conviertan a una persona en un hombre de negocios de éxito. Si hubiera uno, nunca escucharíamos historias de fracasos empresariales. Pero si echamos un vistazo a la historia de todas las organizaciones empresariales exitosas, encontraremos similitudes cercanas en sus métodos de operación en los años de capacitación, formación, training y adquisición de las primeras experiencias en las tomas de decisiones e implementación de acciones.

Aprenda a anticipar y reconocer los cambios en su negocio

Los líderes efectivos siempre tienen un principio de actuación que es común al éxito empresarial: no relajarse jamás. Los negocios son como un ser viviente, en el que están continuamente creciendo en una determinada etapa de su vida, pero una vez llegada la madurez, es innegable que o se mantienen en forma física y mental, o la vejez estará próxima así como la desaparición del mercado.

A veces cuesta darse cuenta, pero los cambios fundamentales se producen en los negocios y pueden ser buenos o malos. Las empresas también pueden cambiar porque sus clientes desarrollan diferentes necesidades o porque comienzan a vender a otro tipo de cliente o porque un nuevo competidor entra en el mercado. Son miles las razones que impactan en la raíz de los cambios.

Cuánto antes se comprenda las causas por las que cambia un negocio, mejores posibilidades de supervivencia se tendrán en el futuro inmediato y más podrá consolidarse el proyecto como algo sostenible y real en el medio y largo plazo. Es importante reconocer los cambios y ver cómo afectarán. Observando los que se han producido ya en el mercado, tanto en nuestra competencia directa como la que no lo es, porque en el mundo digital actual, los tiempos de respuesta y adaptación se han recortado no menos de ciento cincuenta por ciento. En sectores de altísima tecnología e innovación, hay situaciones en las que es fácil hablar de cambios en las respuestas de un 600%.

La masa crítica

La masa crítica en un negocio viable, es todo ese valor que tiene en el presente, que ha sobrevivido a una crisis, por ejemplo si ya tiene al menos siete años, o a qué situación de mercado (posicionamiento y cuota) llegará con ese valor esencial que sabemos tiene la empresa.

Por ejemplo, una cartera especial de clientes, que la hacen diferente. Pero en definitiva, una de las llaves claves es el flujo de caja que la empresa tenga para hacer frente a los compromisos corrientes e ir estableciendo las bases de su crecimiento futuro.

Una vez que se establece la correlación entre el flujo de caja, las ventas y algún otro factor, se puede determinar la masa crítica muy fácilmente. Este flujo hace que los negocios sean auto-sostenibles y podríamos traducir esta cifra en ventas mensuales promedio, para después calcular el tamaño de la base de clientes necesaria para producir esas ventas, que es su masa crítica.

Cuando esta relación de fuerzas se produce armónicamente, no cabe duda que el éxito está garantizado.

Artículo coordinado por José Luis Zunni, director de ecofin.es y vicepresidente de Foro ECOFIN, en colaboración con Salvador Molina, presidente de Foro ECOFIN; Javier Espina Hellín, miembro de ECOFIN Business Schools Group, y Ximo Salas, miembro del ECOFIN Management & Leadership de ECOFIN.

 

 

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