Oliú niega el gen comprador del Sabadell

“No es momento de compras, ni de fusiones”, negó el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliú. Pero su voz resonó en el Palacio de la Magdalena como la negación de San Pedro a Jesús en el Palacio de Poncio Pilatos. Y para aumentar su ‘credibilidad’, cuando fue interpelado a confirmar o negar peticiones del Banco de España para fusionarse con el Banco Popular, repreguntó e insistió: “¿Del Banco de España? No, del Banco de España, no. No hemos recibido peticiones del Banco de España”. Pero, ¿quizá de Moncloa o de algún ministerio, sí, señor Oliú?

Tan entusiasmado estaba en su círculo vicioso de la negación a procesos de absorción de otras entidades bancarias, que cuando recibió las preguntas de ECOFIN sobre el apetito comprador tradicional del Banco Sabadell que siempre está o de caza o de digestión de piezas medianas o más grande que su propia entidad; a Josep Oliú se le nubló la memoria y dijo que esto sólo lo llevan haciendo los últimos 15 años.

Sin embargo, en el recuerdo de este periodista quedan operaciones de fusiones por absorción del Banco Sabadell como las de: NatWest España y Banco de Asturias (Solbank), Banco Herrero, Banco Atlántico, Banco Urquijo, TransAtlantic Bank, el negocio de Banca Privada de BBVA en Miami, Mellon United National Bank, Banco Guipuzcoano, Lydian Private Bank, Banco CAM (antigua Caja de Ahorros del Mediterráneo), la red de Banco Mare Nostrum (BMN) en Cataluña y Aragón, la red de Lloyds TSB en España, Banco Gallego, JGB Bank…

21 años yendo de compras

Y todo ello comenzó con la primera compra en 1996 (¡hace 21 años!), que le ha llevado a desarrollar una gran maestría en los procesos de absorción tecnológica, cultural y de negocios bancarios. Durante años ha presumido el Sabadell que no necesitaría más que medio año para integrar al cien por cien cualquier entidad, hasta el Banco Popular (y esto lo reiteró hace un año en el mismo Palacio de la Magdalena).

Quizá, en su juego con las palabras y las verdades a medias, el señor Oliú dijo que no lleva más de 15 años absorbiendo otros bancos porque es ese tiempo el que lleva él haciéndolo como presidente de la entidad catalana, ya que llegó a este cargo en el año 1999.

UIMP2016OLIU4-e1466014557939

En cualquier caso, Josep Oliú esconde sus cartas -y no hace mal- porque presume de ser prudente y así lo reitera una y otra vez. Es prudente (quizá en exceso) a la hora de pedir un diálogo político para restañar la brecha soberanista catalana, igual que pide diálogo para evitar los extremismos políticos refiriéndose a Podemos. Afirma que en todo el mundo “se ha vaciado el centro y desarrollados los extremismos”, lo que ha llevado a desconfiar de las instituciones.

Y ahí está la figura de las entidades bancarias, en otrora tan reputadas como centros de trabajo y de poder; pero que en los últimos años han horadado la confianza de los ciudadanos. Tanto es así, que el propio Banco de Sabadell se enfrenta ahora a la batalla legal para no cumplir la sanción de retrotraer las cláusulas suelo de sus hipotecas por entenderlas abusivas, cuestión que ni Oliú ni su banco comparten.

En fin, Oliú es un hombre prudente, astuto, moderado, conservador en lo económico y no muy creíble cuando niega el apetito por fusionar nuevas marcas bancarias. El crecimiento no orgánico del Banc Sabadell es su principal seña de identidad y el gen que le hace ser el candidato más idóneo para solucionar problemas de reestructuración financiera bancaria vía no intervención del Banco de España. Habrá que tener los ojos abiertos  a las operaciones corporativas en banca en este 2016 y 2017.

Salvador Molina, presidente del Foro ECOFIN.

Shares

, , , , , , ,

Los comentarios están deshabilitados.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This