Entrevista a las fundadoras de ‘MADRID WOMAN’S WEEK’

Pilar Gómez-Acebo y Carmen M. García

“Nace el primer Foro Internacional de Pensamiento sobre la Mujer con visión y misión integradora”

Madrid Woman’s Week arranca el próximo lunes 7 de Marzo de 2011 para atraer talento e ideas que constituirán el corazón del primer Foro Internacional de Pensamiento sobre la Mujer. De momento, medio centenar de líderes de la política, la cultura, la universidad y la empresa se agrupan ya en un Consejo Asesor de esta semana internacional de la mujer que por primera vez ve la luz en Madrid para aglutinar un think tank que genere valor y se proyecte dentro y fuera de España con el fin de potenciar los valores de la Igualdad, la Diversidad, la Conciliación y todos aquello que la Mujer aporta o puede aportar a nuestra civilización. Pilar Gómez-Acebo y Carmen M. García impulsan Madrid Woman’s Week en un formato congresual de cuatro días para debatir los aspectos más esenciales de la Mujer: liderazgo, salud, gestión de personas, management, igualdad, diversidad… Y, en paralelo, el Salón ‘New Woman’ trasladará esta visión de ‘la mujer actual y sus tendencias’ a un público más amplio de decenas de miles de personas. “No sólo hay que pensar, también hay que trasmitir”, concluye Carmen M. García, experta en comunicación.

SUMARIOS: “Creemos y apostamos por las Personas, más allá de que sean hombres o mujeres” (Pilar y Carmen)
“Ojalá no fuera necesaria una Madrid Woman’s Week… pero lo necesitamos porque aún no somos iguales” (Pilar y Carmen)
“La mujer crea valor y aporta mayor productividad a la empresa” (Pilar y Carmen)
“Hombres y mujeres somos distintos, por eso no creemos en un feminismo trasnochado de paridad igualitaria” (Pilar y Carmen)
“Las mujeres aportan cosas que los hombres no tienen: creatividad, gestión de personas, visión emocional… genialidad” (Pilar y Carmen)
“No creemos en un mundo de hombres o de mujeres, sino  en un mundo de hombres y mujeres” (Pilar y Carmen)

Pilar Gómez-Acebo, incansable luchadora de los derechos de la Mujer, trasmite una concepción de la empresa completamente renovada. Su fuerza, su pasión y su contundencia hacen de ella una gurú de la gestión y los recursos humanos. Actualmente está preparando, junto a Carmen M. García y Carmela de Pablo, la Madrid Woman´s Week, un evento que no dejará indiferente a la sociedad, ni dentro ni fuera de España.

Carmen M. García, como asesora experta en Comunicación y Estrategias, ha diseñado el formato de Madrid Woman´s Week con la intención de que sea un aldabonazo anual a las conciencia de los madrileños, pero en Madrid y desde Madrid hacia todo el mundo, sin fronteras. Con una zona para que mil expertos nacionales e internacionales generen talento; pero sin olvidar la trasmisión de los valores a la sociedad a través de un formato más asequible como será este primer ‘Salón New Woman’ en el que empresas, fundaciones y universidades trasmitan su visión de la mujer actual y sus tendencias para las próximas décadas.

Carmen, ¿era necesaria una ‘semana de la mujer’ en España? ¿No tenemos leyes, cuotas, planes de igualdad en la empresa, institutos y consejos de la mujer en cada ente público?
– Con ser cierto todo eso, no es menos cierto que la crisis se ha notado hasta en esto. Dimos muchos pasos hacia adelante, pero que en los últimos dos o tres años se han vuelto a dar para atrás. En el último año, por ejemplo, se ha retrocedido en la presencia de las mujeres en los consejos de las empresas, ha bajado el número de mujeres en la alta dirección, la vitalidad de la mujer en ámbitos como el trabajo autónomo se ha paralizado y, en muchos casos, ha vuelto a casa… Y además, no pensemos que Madrid Woman´s Week es un invento para Madrid o para España, tenemos que ser generosos y proyectar nuestros éxitos hacia países donde miran con envidia los éxitos aquí alcanzados. Ellos necesitan nuestro ejemplo y nuestra generación de tendencia. Por ejemplo, en América Latina o en el mundo islámico.

– Pilar, en una ocasión decías: “No sólo Marruecos, también Chile, Colombia y algunos países del Este cuentan con más mujeres en la alta dirección que en España”. ¿Cuál crees que es el motivo?
– Estamos en un momento cambiante. La mujer ha retrocedido e incluso está perdiendo posiciones en España. Nuestra cultura parece más resistente a los cambios necesarios para que la mujer acceda a los puestos directivos.  Hay un rechazo inconsciente previo a que la mujer pueda estar en el tope y decir cosas con sentido y enriquecedoras. La solución pasa por propiciar escenarios de intercambio entre hombre y mujer de alta dirección para que se venzan esas dificultades. En el ámbito político sí que se ha conseguido, pero no en el mundo empresarial, donde se están perdiendo posiciones.

– ¿Se conseguirá que haya un 15% de mujeres en los consejos de administración de las sociedades del Ibex 35? Es el Objetivo 15 previsto en de las Naciones Unidas.
– En España damos los pasos a última hora, pero damos un salto y nos ponemos a la cabeza. El objetivo de que haya un 15% de mujeres directivas es factible, pero hay que ponerse a trabajar. No se trata tanto de lamentarse sino que tenemos que afirmarnos, hacer ver que podemos contribuir de una manera positiva y que tenemos mucho que aportar.

– ¿Qué opina sobre que la figura de la consejera independiente sea la fórmula más extendida para la entrada de consejeras a las grandes sociedades del Ibex 35?
– Llevamos ya unas décadas luchando para cambiar la sociedad. Hemos conseguido  la plena incorporación al mundo laboral, luchamos por la igualdad en los salarios y también hemos trabajado la conciliación. Pero una forma de cambiar la sociedad es que la mujer forme parte de los consejos de administración porque es una plataforma donde la mujer puede adquirir la experiencia que el histórico no le ha permitido. De hecho las cifras suben un poco para después volver a caer precisamente porque no se ha hecho de manera consciente la forma de llevar esto a cabo. Lo que han sentido los hombres que ya estaban en el poder es que se trataba de una mera lucha por el poder, si están las mujeres no están ellos. Esto lo que produce es que, de una forma consciente o inconsciente, se defiendan. Si el ascenso de las mujeres a los consejos de administración se hiciera no quitando la parte existente sino dando a ganar a lo existente, entonces el proceso sería mucho más fácil y generaría muchas menos resistencias. Ahora bien, la selección de mujeres se debe hacer con criterio, es preferible contar con mujeres maduras, sólidas más que con las mejores, ya que esto esconde muchos subjetivismos. Pero lo cierto es que la presencia de la mujer en los consejos otorga valor, enriquece y aporta una mayor productividad a la empresa debido a que contribuye a ampliar la visión del negocio.

– ¿Estáis a favor de las cuotas paritarias?
– El tener que elegir entre cuotas-sí o cuotas-no se convierte siempre en una trampa interesada porque permite dividir a las mujeres en las que están a favor y en contra. Mientras las mujeres se dividan en este sentido, ganará el que ya está sobrerrepresentado. Es un sistema que permite afianzar al que está en el poder mientras enfrenta a las mujeres, en lugar de conseguir que cada vez más vayan en común hacia esa línea de enriquecimiento de complementariedad del poder. Hay que aumentar el número de mujeres en puestos directivos y cuando no se producen los escenarios necesarios, habrá que propiciarlos. Es una consecuencia, no una causa.

– ¿Para qué sirven las recomendaciones de los códigos de Buen Gobierno?
– Son pequeños catalizadores que permiten estabilidad, concienciación y genera que crezca el número de mujeres. Están bien, son necesarios; pero no son la panacea. Hay que hacer que se cumplan y no sólo por cantidad, sino por calidad en los objetivos y las personas.

– ¿Crees que algún día llegaremos a ser todos iguales?
– Partimos de un hecho falso. Hombres y mujeres no somos iguales. Por tanto, tenemos que aportar nuestras diferencias. Tenemos cerebros diferentes, maneras de hacer diferentes y tenemos que complementarnos con nuestras diferencias. Tenemos que saber donde están las claves para sacarnos partido. Después, estos aspectos hay que traducirlos en hechos concretos extrapolables a la empresa. Es necesario que se vayan mejorando estos aspectos, visiones, puntos de vista y hay que mejorarlos con la diversidad. Se está demostrando que tenemos capacidades distintas. Las personas tenemos que dejar de repartir pobreza y crear riqueza. Se trata de priorizar los intangibles sobre los tangibles. Nuestra esencia como personas es ser humano, por lo que todos tenemos en común un 90% de sentimientos. ¿Dónde podemos crecer? En lo que somos diferentes mujeres y hombres. La política que va liderando el acceso de la mujer al poder está dejando mucho que desear.

– ¿Cree que los estudios que están centrados en resaltar las carencias de igualdad o los potenciales en la mujer, en cierto modo generan recelo y la perjudican?
– No perjudican, contribuyen a cuestionarse lo establecido; pero es cierto que en todos los estudios se simplifica. Cuando se valora la diversidad, los estudios te dicen que la mujer amplia el alcance y las competencias de la toma de decisiones mejorando la transparencia y  la comunicación; que permite mejor comprensión de las complejidades del entorno y, por consiguiente, consigue una mejor planificación estratégica, que contribuye a un cambio en la forma de funcionamiento al aportar un estilo de liderazgo más participativo; que constituye una forma de atraer y retener el talento cualquiera que sea su procedencia; que existe una relación positiva entre la diversidad del consejo y el valor de la empresa.

– Entonces, ¿más que por la igualdad abría que luchar por la convivencia de las diferencias?
– La mujer debe sentirse importante y trasmitir a la sociedad su pontencial, su valor y su riqueza. Por ejemplo, en el marketing moderno todos saben que el 70 o el 80% de las decisiones de compra en una familia la realiza la mujer: ocio, electrónica, hogar, ropa, alimentación… Esto influye en las ventas, en los hábitos de compra y en la planificación estratégica de la industria de consumo. Por ello, se requiere una participación más activa de la mujer porque tienen una fuerte influencia en las compras. La mujer está acostumbrada a tomar decisiones a diario y esta capacidad la vuelca en la empresa. Ahora las empresas están carentes de toma de decisiones. ¡Aprovechemos a las auténticas especialistas: las mujeres!

– Muchos estudios constatan que el liderazgo femenino aporta una mejora en la dirección empresarial. ¿Considera que es una moda o que realmente la sociedad se está dando cuenta que también se puede dirigir en femenino?
– El modelo típicamente masculino, de pura inercia, no da más de sí. Hay una necesidad de elementos innovadores. Ahora la neurociencia constata que tenemos en nuestros genes formas de hacer diferentes. Tenemos estilos diferentes y tenemos que hacerlos convivir en positivo. Aprovechar lo mejor de cada cual.

– Hay quien opina que el tema de la mujer es un debate de ricos. ¿Ustedes qué piensan?
– Es cierto que son los países más desarrollados los que se plantean el escenario, pero esto hace que los países menos desarrollados, donde la mujer no ha logrado alcanzar muchos de sus derechos, tomen conciencia y también avancen. Sin estos avances en el campo de la mujer, los países islámicos seguirán en la prehistoria porque en el momento en que la mujer está arriba, se producen sus mejoras.

– Entonces, más que un planteamiento dicotómico de oposición feminista o de paridad igualitaria, ¿su mensaje es un mensaje fresco que propone la innovación del modelo buscando una simbiosis del mundo masculino y el femenino?
– Si queremos generar riqueza es necesario introducir innovaciones. Cuanto mayor sea el número de elementos, mejor. Son estas innovaciones las que hace que una sociedad se desarrolle. Asumamos la desigualdad y convirtámosla en oportunidad. ¿Por qué empobrecer el modelo?

– Las empresarias españolas siguen prefiriendo los mismos sectores de actividad. En su opinión, ¿a que se debe esto, si la posibilidad de acceder al conocimiento necesario para emprender en otros sectores está al alcance de todas?
– La forma de ser de cada uno hace que elijamos determinadas opciones. Se trata de que cada cual responda a su ser más intimo y actúe en consecuencia. La mujer enriquece más el proceso y los hombres se dirigen más a objetivos. A la hora de enfocar los problemas, el hombre utiliza la perspectiva del objetivo y la mujer emplea el gran angular, es decir, tiene en cuenta la situación desde un punto de vista más global. El reto es incorporar el gran angular al objetivo. Lograremos crecimiento si nos complementamos.

La conciliación de la vida personal y profesional es el problema que más destacan las empresarias cuando hablan de su quehacer diario. ¿Cómo podría solucionarse este problema?
– Yo siempre propongo algo que se ha dado en llamar los tres ochos. Hay que dividir las 24 horas del día en ocho horas para trabajar, ocho horas para el tiempo de ocio y ocho horas para descansar. Sólo manteniendo este equilibrio de horas, en definitiva, este sistema de conciliación laboral y familiar, se llegará al equilibrio personal necesario para conseguir la máxima motivación de una persona, que se traducirá en un mayor rendimiento individual y, por tanto, en una mayor productividad. Lo necesario es conciliar con uno mismo, tenemos que dejar tiempo para madurar por dentro para así poder dar lo mejor hacia fuera. Si se está bien con uno mismo, más creceremos, más contentos estaremos y mejor trabajaremos. Depende más de uno mismo que de políticas exteriores.

– ¿Cuáles son las cuestiones pendientes de la mujer?
– Las cuestiones pendientes de la mujer son muchas. Yo diría que lo primero es trabajar la autoestima, pues llevan (llevamos) muy pocos años en el mundo de la dirección, y la solidaridad entre iguales. Además, existen aún muchas competencias pendientes en el mundo de la mujer empresaria. A pesar de la plena integración en el mundo laboral, hay carencias en temas como la igualdad de salario, la conciliación… Y un error muy frecuente aún es que las mujeres aún siguen copiando el modelo del hombre en la empresa, y así estamos anclados. El debate aquí es el de la feminidad y no el del feminismo. En esta semana de la mujer que estamos preparando queremos que la presencia sea femenina y no feminista.

– ¿Cuáles serán los temas que se tratarán en Madrid Woman´s Week?
– En primer lugar, nos centraremos en diagnosticar el punto de partida de hombres y mujeres. Analizar y conocer como somos para complementarnos. Conocer el diferencial para hacerlo convivir y que haya crecimiento. Estamos acostumbrados a pelear y no a afrontar. Tenemos que reflexionar juntos para avanzar. Se analizará el modelo del cómo las relaciones influyen en los resultados y como puede condicionar el qué a lo conseguido. Hay que complementar el cómo y el que en el mundo empresarial y, ojalá, también en el político. En segundo lugar, con la semana de la mujer queremos tener la capacidad para trasladar pensamiento. Siempre hago mía la frase de Francisco Ferrer “ninguna obra buena se pierde”. Todo lo que hacemos bien, perdura en el tiempo, se queda. Poco a poco esta idea se irá trasladando. No obstante, hay gente que está en contra del bien común. Tenemos que exportar el pensamiento. Por último, haremos un debate ideológico. Cada cual lo asignará como quiera. Está la subjetividad y el subjetivismo. Desde la subjetividad se permite incorporar la diferencia y crecer y desde el subjetivismo se busca el beneficio.

El lunes 7 de marzo de 2011 arrancará esta iniciativa de Madrid Woman´s Week. Habrá que estar atento a su debate de ideas y talento; pero también a la muestra en el Salón New Woman de la mujer actual y sus tendencias.

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