Los mansos no heredarán la tierra

El pasado viernes 25 de abril se celebró en la ciudad de Nueva York la “National Association of Professional Women Conference” con la participación de relevantes personalidades de los negocios estadounidenses en los que las protagonistas han sido mujeres.

La oradora más esperada era Barbara Corcoran, una de las habituales tertulianas en el famoso programa televisivo ABC’s Shark Tank y empresaria de éxito.

Barbara Corcoran puso en contexto cuál ha sido a lo largo de su carrera profesional, su estrategia tanto para los negocios como en su propia vida: decir lo que siempre tenía en mente. Por eso su filosofía queda clara cuando afirma que “el gran mito en los negocios es creer que se fundamenta sólo en números, cuando de lo que realmente se trata es de personas”.

De ahí que lanza frases como “los mansos no heredarán la tierra” que también forma parte de su pensamiento y caracteriza su forma de actuar.

Por ello, relataba al auditorio que a poco de entrar en el sector inmobiliario, se dio cuenta enseguida de que lo que su madre le había enseñado en su infancia no necesariamente era verdad en la gran ciudad. A pesar de que después de mirar un programa cualquiera de Shark Tank es difícil imaginar a Corcoran que haya sido alguna vez temerosa, pero ella misma asegura que tuvo que desarrollar una personalidad diferente cuando se inició en su carrera. Digamos que como mujer dedicada a un sector tradicionalmente en manos de hombres, tuvo que “crear su perfil”.

 “Me di cuenta que como una broker de los negocios inmobiliarios, la gente en realidad me respondía a cómo era mi aspecto, especialmente en una ciudad como Nueva York”. Porque lo que Corcoran transmitía a la audiencia, es que si una actúa y da la impresión de ser exitosa, la gente asumirá esa personalidad aunque no sea todo lo exacto que debiera ser.

Fue una lección con la que tropezó por accidente durante la primera recesión inmobiliaria que experimentó. Como consecuencia de un capricho, Barbara Corcoran al estar casi deseperada por la situación, se le ocurrió sumar todas las operaciones de ventas que había realizado ese año, determinando entonces el precio promedio por piso e hizo un pequeño reporte de los resultados obtenidos, documento que denominó “The Corcoran Report” y lo envío al The New York Times.

 “No esperaba nada bueno. Tampoco nada malo. Solamente estaba experimentando todo lo que estuviera a mi alcance”.Poco tiempo después, al abrir el periódico y ver que su informe estaba en portada en la sección inmobiliaria, esto era un punto de inflexión en el Grupo Corcoran y cambió la forma en que ella empezó a hacer los negocios.

“Si se quiere ser alguien o quieres probar un mercado que antes no tenías o si deseas aparentar ser más grande de lo que realmente eres, hay que hacer alarde de ello antes de que se posea. No es ilegal. He utilizado esa técnica una y otra vez todo lo que he querido”

Barbara Corcoran aplica también su filosofía especialmente en la gente que contrata. Porque afirma que ha aprendido a ignorar el CV cuando estan sentados frente a ella en una entrevista, para centrarse únicamente en si se trataba de un “container” que si bien significa contenedor, el alcance que le da al término es de una persona “autocontrolable” y con un exceso de celo y responsabilidad profesional. O por el contrario, si era la típica personalidad “expander”, un término que significa expandir o mejor dicho para nuestra interpretación de hoy, un liberal, no atado a tantos estándares, principios, etc.

Ella se pregunta cuando se enfrenta a las contrataciones de una persona, si al candidato le gusta o le atraen las complicaciones, los problemas, los desafíos, entonces son personas que pueden salir ahí fuera y probar suerte si es que no tienen aversión al riesgo.

O es del tipo de personas que les gustar hacer orden del caos, controlar las cosas, etc.

Cada vez que tenía que contratar a una persona, buscaba que tuviera estas dos características: conservador y liberal al mismo tiempo.

Un proverbio Zen dice: “El obstáculo es el camino

¿Qué lección podemos sacar de una mujer de éxito como Barbara Corcoran? ¿En qué camino se encuentra Ud. ahora mismo? Ella lo decía claramente cuando llegó a Nueva York con una mentalidad y tuvo que adoptar otra. Porque sabía que se estaba moviendo en una cierta dirección, la que había planificado meticulosamente, pero terminó en un camino absolutamente desconocido. La gran ciudad no era el “paisaje” especialmente humano que hubiera querido experimentar.

Al principio pudo pensar que algo había hecho mal. Y esto le puede ocurrir a Ud. No comprender muy bien cuál es el destino al que se dirige. Notar que ha habido un cambio. No se refiere solamente a su vida en general, sino a una decisión en particular.

Pero es en este punto en dónde ella en vez de desesperarse y buscar una ruta alternativa, exploró el camino que tenía en frente, miró a su alrededor, lo observó con criterio y desde otro ángulo, para ver dónde podía llevarle ese mismo camino.

La moraleja que nos deja Barbara Corcoran es que la tenacidad y la persistencia son las armas más poderosas que se tienen en la vida. Con ellas no hay temor ni desafío que se resista. No hay que ser manso si se quiere tener éxito (heredar la tierra).

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