“A las ideas no las detienen las piedras” (Filosofía budista)

¿Sabemos abrir nuestro camino? ¿Es característica de un líder efectivo? A la primera de las preguntas, la experiencia indica que son pocos los privilegiados, en todos los campos del conocimiento, que puedan presumir no solamente de señalar, sino de abrir el camino. En cuanto a la segunda: afirmativo.

 

“A las ideas no las detienen las piedras”, es un sabio principio de la filosofía budista. Las ideas provocadoras “quitan piedras del camino” para llegar a abordar nuevas ideas. No pueden las piedras (los obstáculos, la adversidad, etc.) frenar la energía del pensamiento y la revolución de las ideas.

 

Como en la física la fricción produce energía, en el pensamiento creativo enlazar unas ideas con otras crean nuevos espacios de pensamiento, los llamados tough paths (caminos difíciles). La energía creativa del pensamiento en acción ha sido siempre el común denominador de los buenos líderes. Han moldeado su carácter.

 

A su vez el Lao-Tzu (o también Lao-Tse) significa “viejo maestro” es quién enseña el camino. La filosofía central de esta obra, el Tao (el camino), se considera como la transformación o mutación permanente, porque el cambio está en la naturaleza humana y es la verdad universal.

 

Los pasos que da un buen líder señalan el camino que siguen los demás. Las historias del liderazgo lo confirman. Jack Welch, uno de los grandes gurús del Management moderno, implantó en General Electric la política de puertas abiertas por la que, una vez al mes, podían plantearse a la alta dirección cualquier sugerencia aunque proviniera de personas de la misma base de la pirámide.

 

Pero esto lo hizo hace veinte años atrás. Catapultó a General Electric a ser considerada año tras año como una de las “The most 10 admired American Companies” que la prestigiosa Business Week seleccionaba, año tras año, de un panel de consulta de más de 3000 directivos de las corporaciones norteamericanas de mayor tamaño e importancia.

 

Casualmente, General Electric compartía con otras 9 compañías tres características comunes:

a) Buena comunicación interna

b) Buena comunicación externa

c) Moderna gestión de RRHH

Obviamente a) y c) eran la seña de identidad de Jack Welch que, como todo gran líder, la había transmitido como identidad particular a la corporación que dirigía.

 

Pero lo que más sorprende es que logró que General Electric impulsara el cambio. No lo siguió, sino que abrió el camino y muchas otras organizaciones la siguieron, porque la corporación que dirigía Welch era “el Tao”. No hubo piedra capaz de detener sus ideas.

 

Uno de los fundadores de Yahoo, Jerry Yang, afirmó en una ocasión “estoy convencido de que nosotros somos los que tenemos que definir nuestro propio camino”. No se entregaba a que los“caminos los abrieran otros” o recibir franquicias de ningún gobierno (esto le resulta familiar, ¿verdad?) sino de la propia iniciativa individual.

 

El genio publicitario David Ogilvy estaba especialmente interesado en desafiar todo lo establecido y practicar un pensamiento heterodoxo. A veces, rodaba anuncios que creía no funcionarían, sólo para poner a prueba sus teorías acerca de la publicidad. Vivía abriendo nuevos caminos.

 

Continuamente desafiaba el conocimiento convencional incluyendo el suyo propio, advirtiendo la velocidad con que el cambio se producía en la sociedad. Su actitud mental hacia el aprendizaje y la crítica le permitió a Ogilvy construir un imperio global en el sector de medios.

 

Reflexionar, pensar y cultivar la meditación

Un buen líder sabe reflexionar y pensar. Tiene por hábito cultivar la meditación. Y su cerebro se convierte en su mejor socio.

 

Un buen líder nunca mantiene sus acciones en el mismo estadio, sin hacer cambios o evitándolos. Sabe cómo encarar el cambio, como transmitirlo a su equipo y cómo formar a su gente para que los potencialmente líderes vayan asumiendo nuevas y más altas responsabilidades que les harán seguir el camino marcado. El líder abre el camino, el resto le secunda. El líder quita las piedras del camino…su gente le sigue.

 

Abre el camino porque tiene una mente abierta y adaptable

Su cerebro está preparado para anticiparse, porque de cada acción valora su posible reacción. Cuánto más flexible es su pensamiento, más capacitado está para reaccionar con rapidez y anticiparse al cambio. Posee una mente abierta y adaptable.

 

El líder sabio abre el camino porque es creativo

Lo más importante es que al líder que se le considera sabio es porque sabe cómo abrir el camino al mismo tiempo que ser creativo.

 

En vez de liderar, él sabe seguir. Por lo que su sabiduría queda totalmente representada, como si de una pintura fuera, en su creatividad. De ahí que elige seguir antes que liderar, porque el movimiento hacia delante impulsa toda su filosofía y acción, no quedarse sólo en una posición. Andar el camino (evolución e innovación).

 

¿Cuando se convierte un líder en creativo?

En la interacción con los demás, el buen líder sabe cambiar el ángulo de miras, busca siempre una nueva perspectiva al dirigir la mirada sobre el problema y enseña a pensar de manera creativa.

 

Si se rompe con los habituales patrones de pensamiento la gente se ve obligada a encontrar otros referentes. Y es aquí donde se precisa la formación que hace el buen líder con su gente, habituándolos a pensar de manera creativa. Que frente al problema busquen no solamente la solución, sino alternativas viables para enfrentarlo.

 

 

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